El río Oria, en la localidad que marcó a Arguiñano. Flickr
El refugio de Arguiñano en un pueblo de 14.000 habitantes: tiene un molino del siglo XVII y aquí nace la mejor morcilla de Euskadi
Un rincón que hoy mantiene una esencia única y se encuentra marcado por la tradición, paisajes y una gran gastronomía que dejó una huella en la infancia de muchos.
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Euskadi guarda auténticas joyas que han sido testigo del crecimiento de los rostros más conocidos. Desde villas costeras frente al Cantábrico hasta localidades de interior que en su día sirvieron de refugio a figuras importantes.
Rincones que hoy mantienen una esencia única y se encuentran marcados por la tradición, paisajes y una gran gastronomía que dejó una huella en la infancia de muchos, como en el caso del chef más querido del panorama televisivo, Karlos Arguiñano, quien creció en la guipuzcoana Beasain.
Pasear por sus empedradas callejuelas, conocer sobre su origen y contemplar su patrimonio histórico no tiene desperdicio.
El refugio de Arguiñano
Coronado como uno de los pueblos más bellos de Euskadi por su belleza única. Tal y como expone la web del Gobierno Vasco de Turismo Euskadi en su artículo Beasain, esta se halla en el corazón del Goierri, en"un paraje idílico" y de ensueño, entre los montes Murumendi, Pagokabar y Usurbe, por lo qu ofrece unas panorámicas limpias y hermosas.
"Los primeros moradores de Beasain poblaron estas tierras muchos siglos atrás, tal y como lo atestiguan los túmulos de Basagain, Trikuazti l y Trikuazti ll e Illaun, descubiertos en 1927, 1978 y 1989, respectivamente", subraya.
El enclave guipuzcoano cuenta con un patrimonio arquitectónico muy atractivo, como el conjunto monumental medieval de Igartza, el lugar más destacado y más querido por los curiosos. Se trata de un yacimiento que guarda un palacio del siglo XIII, una presa de madera, un puente, una ferrería y un molino, entre otros.
Más allá de este, nadie que pise Beasain se puede perder su casco viejo, con distintos puntos de interés turísticos, como la basílica de San Martín de Loinatz, la parroquia de Santa María de la Asunción y la ermita de Nuestra Señora de Loinatz.
Este rincón, asimismo, permite disfrutar de diferentes espacios de ocio, como el parque de Sagastigutia con más de "cincuenta especies arbóreas distintas". Así como el monte Murumendi, que se considera el hogar del personaje mitológico vasco más importante, Mari.
"Por otro lado, Beasain es la población de mayor actividad comercial de toda la comarca del Goierri. En sus calles, repletas de tiendas y bares, se respira un inmejorable ambiente. Además, el turista no puede marcharse de la localidad sin probar sus exquisitas morcillas, que podrá degustarlas en cualquier bar o restaurante de la zona", explica la web.