Imagen de dos palmeras.

Imagen de dos palmeras. Leah Newhouse (Pexels)

SAN SEBASTIÁN-DONOSTIA

San Sebastián refuerza su estrategia contra la plaga de picudo rojo, gran amenaza de las palmeras

El Ayuntamiento cree que la erradicación total "no es viable a corto plazo", por lo que apuesta por una gestión "continuada y coordinada"

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El Ayuntamiento de San Sebastián ha definido un protocolo integral para hacer frente al picudo rojo (Rhynchophorus ferrugineus), un insecto de origen tropical que se ha convertido en una de las principales amenazas para las palmeras ornamentales en entornos urbanos del arco mediterráneo y atlántico.

Según han explicado desde el Consistorio donostiarra, su alta capacidad reproductiva, su adaptación a distintos climas y la dificultad para detectar su presencia en fases tempranas han favorecido su expansión, situando a la ciudad ante "un riesgo ambiental, paisajístico y patrimonial significativo".

Las palmeras, elementos "emblemáticos" en paseos marítimos, jardines históricos y espacios verdes de la capital guipuzcoana, se ven especialmente afectadas por esta plaga. "La pérdida de estos ejemplares no solo impacta en la imagen urbana, sino que genera importantes costes económicos asociados a su retirada, sustitución y tratamiento", han advertido.

En este contexto, el Ayuntamiento ha iniciado este pasado lunes los tratamientos fitosanitarios sobre un total aproximado de 400 palmeras distribuidas por el municipio. La estrategia de intervención se estructura en varias fases a lo largo del año: instalación de trampas con feromonas entre marzo y junio, aplicación de duchas insecticidas durante los meses de marzo y abril, y tratamientos de endoterapia vegetal entre abril y agosto.

Tal y como han precisado, uno de los principales retos en la lucha contra el picudo rojo es su biología. El insecto completa su ciclo vital -huevo, larva, pupa y adulto- en el interior de la palmera, lo que dificulta su detección hasta que los daños son ya severos. Durante la fase larvaria, la más destructiva, excava galerías internas que debilitan la estructura del árbol. A ello se suma su comportamiento gregario y su capacidad de vuelo de varios kilómetros, lo que acelera la propagación de la plaga.

Ante este escenario, el protocolo municipal establece una estrategia basada en cuatro pilares: prevención, vigilancia, tratamiento y eliminación de ejemplares irrecuperables. Las medidas preventivas incluyen la limitación de podas en periodos de alto riesgo, el sellado de heridas, el mantenimiento adecuado de las palmeras y el control del origen del material vegetal. La detección temprana se apoya en inspecciones periódicas y en el uso de trampas con feromonas para monitorizar la presencia del insecto.

IMPLICACIÓN

El Ayuntamiento donostiarra ha subrayado que la erradicación total del picudo rojo "no es viable a corto plazo", por lo que apuesta por una gestión "continuada y coordinada". En este sentido, ha destacado que para que la estrategia sea efectiva resulta "imprescindible" la implicación de propietarios privados de palmeras, "dado que una parte relevante del arbolado susceptible se encuentra en espacios particulares".

Con este objetivo, ofrece a la ciudadanía la posibilidad de coordinar los tratamientos en palmeras privadas para garantizar una actuación homogénea en todo el municipio. Las personas interesadas pueden solicitar información y adherirse al protocolo a través de los teléfonos 943 481060 y 943 481647, o mediante el correo electrónico juanm_odriozola@donostia.eus.

Además, Donostia impulsará acciones de sensibilización y formación para facilitar la detección precoz y fomentar buenas prácticas en el cuidado de palmeras. La revisión periódica del protocolo permitirá adaptar la estrategia a la evolución de la plaga, incorporando nuevas técnicas y garantizando una respuesta "eficaz y sostenible".