La carrera por alcanzar la presidencia del Athletic ya está en marcha y este jueves se ha presentado ante los medios de comunicación Iñaki Arechabaleta, adjunto al consejero delegado del grupo Vocento y a día de hoy único competidor de Ricardo Barkala, que hizo lo propio el martes. Si Barkala cuenta con un currículum marcadamente político, Arechabaleta ha querido recalcar su dilatada experiencia en gestión empresarial para prometer un modelo económico "sostenible" para el club que permita dejar atrás "el déficit de explotación". "Así no podemos seguir", ha dicho en relación a la cuenta de resultados del club de los últimos ejercicios, en los que se están dando bocados importantes al colchón logrado con la venta de jugadores hace unos años.

Con 63 años y del barrio bilbaino de Deusto, Arechabaleta ha sido presentado por Iñaki Goirizelaia, ingeniero y exrector de la UPV/EHU y quien formará parte de su candidatura. A su lado se ha sentado Marta Areizaga, una mujer del mundo de la empresa con un largo recorrido en Eroski actualmente en la Fundación Tubacex. Areizaga ha sido presentada como una directiva con gran experiencia en el mundo de las fundaciones, es decir, se entiende que aportaría a la futura junta ese perfil social que demanda la labor en torno a la Fundación Athletic.

Otro nombre de su plancha de claro perfil económico es Enrique Asla, del gigante de la consultoría y auditoría KPMG, firma en la que trabajó el propio Arechabaleta en el inicio de su carrera. También ha estado en el acto de este jueves el abogado Mario Fernández, hijo del que fuera presidente de BBK y también de Kutxabank durante un breve periodo después de la fusión de las tres cajas vascas.

Arechabaleta da así los primeros esbozos de lo que será una plancha de "profesionales de la gestión" con nombres todos ellos no vinculados al club anteriormente. Esa "sangre nueva" traería bajo el brazo un proyecto innovador en el apartado económico con el objetivo de no cerrar ejercicios en negativo sin necesitar de grandes ventas de jugadores. Sobre cómo se logrará eso ha hablado de "extender la marca" en España y Europa y también de aprovechar mejor el uso comercial de algunos espacios del club. Pero sobre todo ha querido apoyar ese plan económico en una gestión de Lezama auditada a cada final de temporada que asegure la formación de jugadores que luego den réditos económicos. "No van a seguir las cosas como están en Lezama", ha dicho.

"Tenemos que ser capaces de equilibrar económicamente el club, al margen de Europa. No podemos estar pendientes de ir a Europa para ser viables", ha dicho, y se ha referido a tres clubs europeos como espejos en ese sentido, sobre todo por su éxito económico a partir de la formación económica: Ajax, Benfica y los equipos patrocinados por Red Bull. En España, ha lamentado que canteras como la del Celta, Betis, Valencia o Villarreal que "nos han pasado en metodología, tecnología y formadores y eso no lo podemos permitir".

Carrera con Barkala y grieta social

En cuanto a la carrera electoral recién abierta, si Barkala decía el martes que quiere "escapar de etiquetas" cuestionado por su carrera vinculada al PNV, hoy Arechabaleta ha querido también desligarse de Vocento a la hora de encarar la pugna por Ibaigane. "No tengo etiquetas", ha dicho y ha defendido que el grupo Vocento "tiene su vida" más allá del club bilbaino. Sí ha señalado, sin mencionar a su rival, que "hay etiquetas que no se pueden quitar", y en otro momento ha señalado que su candidatura "no tiene ataduras, y eso es nuevo". Por lo demás ha rehuído como hiciera el presidente del Puerto de Bilbao de cualquier asunto polémico que pudiera enconar aun más la campaña. "No tiene sentido enfrentar conceptos", ha dicho sobre el PNV y Vocento.

Se ha mostrado partidario de intentar acabar con la división en la masa social del club, agravada en los pasados comicios, y ha declarado que "sufrió" con el tono de la última asamblea relativa a la grada de animación. "Ya basta de estas peleas que nos hacen débiles", ha pedido.