Euskadi tiene una fuerte cultura y tradición cervecera. Y cada vez más fuerte. Esta bebida está más en auge cada día, con la llegada de multitud de marcas artesanales que compiten con las grandes multinacionales. Sin embargo, lo que sí esta cambiando son los gustos y hábitos a la hora de consumir esta bebida. Gran parte de este cambio ha llegado con la pandemia y el más de año y medio de restricciones, pero también tiene que ver el valor que los consumidores le dan a esta bebida y que cada vez es mayor.

Estos cambios no solo los han detectado los propios consumidores, sino también las marcas, locales de hostelería y tiendas. Jorge Verastegui es portavoz de 18/70, la cerveza rubia de Heineken para el País Vasco, que precisamente acaba de sacar una nueva variedad limitada y con ADN 100% vasco, 18/70 La nuestra. Un cerveza elaborada con productores locales e ingredientes kilómetro cero. Todo para adaptarse a la nueva realidad del consumo de esta bebida. Él explica como ahora mismo hay dos grandes tendencias. Por una parte, hay mucha demanda de cerveza más intensa, de esa que "bebes menos pero de una forma más reposada o maridando con algo". Aquí es donde entra en juego el papel de la gastronomía y cómo según la comida, el usario opta por un tipo de cerveza u otra.

Dentro de esta misma tendencia, Verastegui hace también mención a la cerveza tostada pero con poco cuerpo. "Gustan mucho ahora, con sabores incluso acaramelados o a mantequilla porque son muy buenas opciones para acompañar a las comidas", explica. Y, por el otro lado, apunta a la fuerte demanda de cerveza sin alcohol o de menor graduación. "El mercado nacional dentro de esta variedad es de los más grandes del mundo y cada vez se está sofisticando más. Tiene que ver también con esa forma de vida 'Healthy' por la que la gente opta cada vez más", detalla el portavoz de 18/70.

Dos personas consumen cerveza en la terraza de un bar. / EFE

Valor por lo local

Si hay otro punto fuerte que se está disparando dentro de la cultura de la cerveza ese es el del producto local. Verastegui asegura que los consumidores lo valoran mucho pero hay que tener en cuenta que desarrollar este producto Km 0 tiene un coste más elevado que está marcado por la tendencia inflacionista y el precio de las materias primas. No obstante, Verastegui asegura que la cerveza está en un momento "fantástico" ya que el 50% del consumo en los bares es cerveza -una estimación a nivel nacional que en Euskadi sería ligeramente menor por el también alto consumo de vino-.

La Txika de la Cerveza es una cervecería artesanal de las más famosas de Bilbao y ellos también está viendo como el monopolio de la cerveza se está terminando. "Se ha abierto esa veda y la clientela curiosea entre las botellas y entre los grifos. Y las cervezas industriales han tenido que abrir el abanico para no perder el bocado que las artesanas ahora se están llevando. A los usuarios antes les sonaba raro eso de artesano y lo confundían con algo casero. Ahora el público va buscando producto local y de calidad". Desde este local, Mar Sánchez asegura que el producto estrella sigue siendo la IPA.

Unos clientes difrutan de unas cervezas artesanas acompañadas de una comida. / EP

El cliente busca una experiencia

Lo que también ha cambiado, y en gran parte motivado por la pandemia, es el momento para disfrutar de la cerveza que se ha desplazado más a un momento diurno y simplemente para refrescarse. "El cliente ahora busca la experiencia. Va menos al bar pero cuando va pide más bebida. Y siempre es más fácil beber tres cervezas en el bar que en casa. No obstante, aunque gran parte del consumo a vuelto, todavía no se han recuperado los niveles de 2019 porque muchos locales hosteleros han cerrado y eso afecta directamente, en España pueden ser más de 25.000 establecimientos", apunta Jorge Verastegui.

Y aquí entra en juego otro factor y es el consumo de cerveza particular o en casa. Aitor Moreno, de la tienda Birrak Beer Store en Vitoria, asegura que hasta el momento de la pandemia la trayectoria de ventas era de crecimiento constante y el confinamiento y las sucesivas restricciones en la hostelería han hecho que el tipo de consumo haya indo adaptándose a las circunstancias. "En estos momentos, todo el tema de subidas de costes energéticos y de materias primas nos está afectando directamente y se nota en una cierta indefinición en cuanto a dónde va a ir el consumo en los próximos meses", explica Moreno.

Lo que sí está muy definido es lo que buscan los clientes cuando entran en su tienda: probar cosas nuevas y describir diferentes perfiles de sabor que se puedan adaptar a sus gustos. ¿Y cuál es el producto estrella? Cervezas que sepan a algo y que se puedan adaptar a diferentes momentos "La cerveza no es solo una bebida para cuando tenemos sed o calor", apunta. Y la IPA vuelve a ser la más demandada en todas sus variantes aunque asegura que también hay un consumo muy importante de cervezas clásicas sobre todo belgas y alemanas. En cuanto a las grandes marcas, el último informe publicado por Tiendeo, una plataforma que reúne todas las ofertas digitales de las tiendas, apuntaba a Amstel como la gran favorita entre los vascos