Iñaki Gabilondo, periodista. Flickr
Iñaki Gabilondo (83 años), periodista: "En una familia numerosa se aprende antes a dividir que a decir 'papá' y 'mamá'"
Como buen amante de la gastronomía y buen vasco, una de las actividades favoritas de Gabilondo es degustar nuevos platos sin quejarse.
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La gente vasca es de buen comer y no es un tópico, aunque lo parezca. La buena gastronomía forma parte de la vida de los vascos y Euskadi se encuentra muy marcada por sus creaciones culinarias de mar y montaña. El periodista Iñaki Gabilondo (1942, San Sebastián), lo sabe perfectamente, que recuerda una infancia caracterizada por los sabores, el tenedor y la cuchara.
Fue hace unos años cuando el periodista expuso para Guía de la Radio en su artículo al ser preguntado por su infancia Iñaki Gabilondo (ex SER): «En una familia numerosa se aprende antes a dividir que a decir papá y mamá», que una de las cosas de las que más se acuerda es del arte culinario vasco y descubrir lo que no le gusta.
Una buena infancia
"Con alguien que sea miembro de una familia numerosa, lo más difícil sería averiguar qué no le gusta. En mi caso, ni yo ni mis hermanos tenemos nada que no nos guste porque en una familia tan grande no se plantea esa posibilidad", explicó.
"De hecho, se aprende antes a dividir que a leer o a decir «papá y mamá». Al ver la bandeja de croquetas sabes de inmediato cuántas te van a tocar", añadió. "Como miembro de una familia de nueve hermanos, tengo una gran capacidad para adaptarme".
Admitió que en el comedor de TVE no le daban comida de gran calidad para demostrar su capacidad de adaptación: "Nos daban comida de cuartel y algunos compañeros le ponían pegas. Yo no. Me ponía en modo cuartel y comía contento. Pero si voy a un restaurante de 800 tenedores, también soy capaz de sacar el dedito meñique".
Como buen amante de la gastronomía y buen vasco, Gabilondo no dudó en mencionar una de sus actividades favoritas: degustar comida de todas las esquinas del mundo sin reparos. Su amor por la gastronomía no tiene límites; incluso disfruta aprendiendo y descubriendo técnicas nuevas o nuevas maneras de utilizar los alimentos.
Ha probado desde la comida vietnamita, que le llamó mucho la atención por su calidad, riqueza y sencillez, hasta la española en locales sencillos y la de alta gama. Guarda muy buen recuerdo de elBulli y Asador Etxebarri, pero quiere seguir probando y así lo demuestra.
"Hace unos días estuve comiendo en Lera, en Zamora, y fue impresionante. Vas a un pueblo, Castroverde de Campos, de 200 o 300 habitantes, que está en una especie de páramo, y te encuentras un sitio donde ofician una variedad de cosas de caza hechas de forma espectacular. La obsesión del dueño era que nada estuviera ácido y que se digiriera bien. ¡Un cuidado y una calidad superlativa!", subrayó hace un tiempo.
Al maestro del periodismo le encanta comer y beber, aunque con moderación. En su tierra se le da mucha importancia a la comida desde lo cultural y social y se lo toma en serio, pero, sin embargo, admitió que no le gusta pasarse.