Aeropuerto de Loiu
Luis Casas, piloto: "El aeropuerto más difícil está en Euskadi y tiene unas condiciones climáticas y orografía complicadas"
El piloto acudió hace poco al podcast Hasta la Cima, donde le preguntaron por el aeropuerto que más difícil le había parecido en su carrera.
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Llegar a Bilbao en avión no es muy fácil. En decenas de ocasiones, los vuelos se cancelan debido a las condiciones meteorológicas o los aviones lo tienen complicado para aterrizar. Ello se debe a la ubicación del aeropuerto y el clima de la zona, donde la niebla, el viento y la lluvia pueden dificultar las maniobras de los pilotos.
Es precisamente el aeropuerto de Loiu, conocido como 'La Paloma' por su diseño, el más complicado para aterrizar para el piloto Luis Casas. El piloto acudió hace poco al podcast Hasta la Cima, donde le preguntaron por el aeropuerto que más difícil le había parecido en su extensa carrera.
Aeropuerto de Bilbao, el más complicado
Casas no dudó un minuto. Lo tenía muy claro: Loiu es el aeropuerto más complicado para maniobrar. "Yo recuerdo ahora mismo el más complicado, es bien sabido por todo el mundo, yo pienso que en España es el de Bilbao, porque tiene unas condiciones climáticas y la orografía bastante complicada, sobre todo en días que hay viento sur, que es cuando el viento viene desde el mar hacia tierra".
"Está todo lleno de montañas y abajo en la pista puede haber un viento dentro de los límites de las aerolíneas o de las aeronaves, pero por más arriba. Con la orografía de las montañas el viento va friccionando con las montañas y se generan unas turbulencias bastante complicadas", añadió.
El aeropuerto de Bilbao es conocido por presentar complicaciones en los aterrizajes. Al situarse en un lugar envuelto en montes, el viento sur es frecuente, algo que temen los pilotos. En esas condiciones, subraya el piloto, el viento a nivel de pista puede estar dentro de los límites seguros de la aeronave, aunque los segmentos más críticos del aterrizaje presentan condiciones distintas.
Esto ocurre porque el flujo del aire puede chocar con las laderas de los montes alrededor del aeropuerto, lo que produce turbulencia. El viento se divide y acelera, cambia de dirección y produce bolsas de aire inestables a la hora de descender. Es decir, aunque se pueden recibir datos de viento manejables, cuando el avión está en descenso se puede topar con condiciones distintas.
El aeropuerto de Bilbao fue diseñado por el arquitecto Santiago Calatrava e inaugurado en el año 1999 en Loiu, a 12 kilómetros de Bilbao. Lo componen tres plantas de hierro y cristal cuya forma recuerda a la de una paloma, de ahí el apodo.
En el año 2011 se renovó la sala de llegadas debido al crecimiento de tráfico del aeropuerto, como detalla Turismo Euskadi. También cuenta con ocho nuevos ascensores y dos rampas de conexión entre la planta de llegadas y la galería que se anexiona con el parking.