El tabaco calentado es una de las alternativas al cigarrillo

El tabaco calentado es una de las alternativas al cigarrillo CEDIDA

Sociedad

Ni puerta de entrada al cigarro ni cáncer: Euskadi toma la vía sueca y japonesa para acabar con el tabaquismo

Euskadi mantiene una tasa de tabaquismo del 20,3% de su población adulta

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Euskadi mantiene una tasa de tabaquismo del 20,3% de su población adulta, un dato que sigue teniendo un fuerte impacto en términos de salud pública, presión hospitalaria y gasto sanitario.

Mientras el objetivo europeo es avanzar hacia sociedades “libres de humo”, algunos países han logrado reducciones históricas del consumo de cigarrillos apostando por alternativas al tabaco de combustión. Suecia y Japón son hoy los ejemplos más claros de que otro camino es posible.

Suecia: menos cigarrillos, menos cáncer

Suecia se ha convertido en el primer país del mundo con una tasa de fumadores por debajo del 5%, gracias a un cambio progresivo del cigarrillo hacia productos sin combustión, como el snus y las bolsas de nicotina.

Este modelo ha tenido un impacto directo en la salud de la población: la incidencia de cáncer se ha reducido en torno a un 41% y la mortalidad asociada a enfermedades relacionadas con el tabaco ha caído cerca de un 40%, según distintos análisis publicados en medios y estudios internacionales 1.

El humo es el elemento más perjudicial del tabaco

El humo es el elemento más perjudicial del tabaco CEDIDA

La clave del caso sueco ha sido diferenciar claramente entre nicotina y combustión. Al eliminar el humo —principal responsable de la mayoría de enfermedades asociadas al tabaquismo— el país ha conseguido reducir de forma drástica los daños, sin exigir una abstinencia total inmediata a los fumadores adultos.

Japón: el impacto del tabaco calentado

Japón ofrece otro ejemplo relevante. Desde la introducción de los productos de tabaco calentado a partir de 2014, el país ha registrado una de las caídas más rápidas del consumo de cigarrillos de su historia.

Las ventas de tabaco convencional se han reducido a un ritmo cercano al 10% anual, cinco veces más rápido que antes de la llegada de estas alternativas, y en una década las ventas de cigarrillos se han reducido en más de un 50% 23.

Este descenso no solo se ha reflejado en el mercado, sino también en los hábitos de consumo: muchos fumadores adultos han optado por sustituir el cigarrillo por productos sin combustión, reduciendo así su exposición a sustancias tóxicas.

Un cambio que ha contribuido a aliviar la presión sobre el sistema sanitario japonés, tradicionalmente muy afectado por enfermedades relacionadas con el tabaquismo.

El vaper: no es la puerta de entrada

Uno de los argumentos más recurrentes contra las alternativas al cigarro es el llamado “efecto puerta de entrada”. Sin embargo, un estudio reciente publicado en la revista científica Research in Economics desmonta esta idea con datos claros 45.

El cigarro sigue siendo la principal puerta de entrada al tabaquismo, mientras que las alternativas sin combustión actúan, en muchos casos, como una vía de salida

La investigación, basada en una encuesta a más de 1.300 consumidores en España, concluye que el 89% de las personas que consumen nicotina empiezan fumando cigarrillos convencionales, generalmente entre los 16 y 18 años.

El uso del vaper o del tabaco calentado aparece mucho más tarde, con una edad media de inicio de 27 años, y mayoritariamente como una herramienta para reducir o abandonar el consumo de cigarrillos.

Es decir, el cigarro sigue siendo la principal puerta de entrada al tabaquismo, mientras que las alternativas sin combustión actúan, en muchos casos, como una vía de salida.

Francia cambia el discurso

El debate internacional también está evolucionando. Hace apenas unas semanas, el Ministerio de Sanidad de Francia actualizó oficialmente su postura sobre el cigarrillo electrónico tras un informe de la agencia pública ANSES: vapear no es inocuo, pero sí es menos dañino que fumar, y puede ser una herramienta útil para fumadores adultos que no consiguen dejar el tabaco por otras vías 67.

Francia ha optado por un enfoque basado en la información y la reducción de daños, evitando equiparar todas las formas de consumo de nicotina y poniendo el foco en el principal problema: la combustión.

Una oportunidad para Euskadi

Los casos de Suecia y Japón, junto con la evidencia científica más reciente sobre el vapeo, plantean una oportunidad para Euskadi.

Apostar por políticas que diferencien el riesgo de los productos, prioricen la lucha contra el cigarrillo y ofrezcan alternativas a los fumadores adultos podría traducirse en menos enfermedades, menos presión hospitalaria y un menor gasto sanitario a medio y largo plazo.

La experiencia internacional demuestra que reducir el tabaquismo no es solo una cuestión de prohibiciones, sino de ofrecer soluciones realistas a quienes hoy siguen fumando. Euskadi tiene ante sí la posibilidad de aprender de los países que ya han logrado avances históricos.