El pueblo con el restaurante favorito de Arguiñano.

El pueblo con el restaurante favorito de Arguiñano. La Rioja Turismo

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El pueblo con el restaurante favorito de Arguiñano en el que "se come como en el cielo": entre viñedos y las mejores bodegas

Su economía, basada en la agricultura y en la industria vinícola y alimentaria convierten este rincón en atractivo para los amantes del vino.

Más información: El precioso pueblo donde tiene casa Loquillo: un rincón medieval rodeado de viñedos y con un casco histórico declarado Conjunto Monumental.

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Entre viñedos y bodegas, Karlos Arguiñano se deja llevar por la belleza de La Rioja y de una gastronomía sorprendente. En concreto, el chef vasco se ha enamorado del restaurante Alameda, en el pueblo de Fuenmayor, localidad riojana en una de las zonas reconocidas de la Denominación de Origen Calificada Rioja.

Un local llevado por Esther Álvarez y Tomás Fernández capaz de ofrecer una cocina espectacular. Tal y como recoge Vanitatis en su artículo Karlos Arguiñano, chef sobre su restaurante favorito escondido en un pueblo medieval de España: "Se come como en el cielo", el chef les mandó unos cuantos piropos. "Qué maravilla de cocina la de Esther, una cocinera de 10. Y tu marido Tomás, un parrillero (excepcional). Se come como en el cielo. A todos los que he llevado al Alameda, todos han vuelto".

Uno de los pueblos más bonitos

El restaurante se halla en la hermosa localidad de Fuenmayor, pueblo de unos 3.000 habitantes a 10 kilómetros de Logroño y cercano al río Ebro. Su economía, basada en la agricultura y en la industria vinícola y alimentaria convierten este rincón en atractivo para los amantes del vino.

Un destino turístico de calidad y referente gastronómico en el que nadie se puede perder su gran patromonio histórico y cultural, como su parroquia de santa María del siglo XVI con elementos de los siglos XVII y XVIII, según señala La Rioja Turismo, y que guarda tres naves de "igual altura cubiertas por bóveda estrellada, cabecera ochavada de tres paños y torre con chapitel a los pies". Sobresale, además, la sillería y el coro, así como el órgano de estilo rococó.

Sus palacios de los siglos XVI y XVII con blasones y rejerías de forja, asimismo, enamoran a los más curiosos, así como las casonas medievales de sillar, el ayuntamiento, las ermitas del Cristo, del Carmen y la capilla de las Hijas de la Cruz.

Fuenmayor nació gracias a la confluencia de dos ríos, como expone el consistorio en su web, pues estos se juntan en la zona 'el castillo', donde hubo una fortaliza o torre de vigilancia de riegos y también existía una fuente con abundante caudal o la conocida hoy como la Fuente de los siete caños o de San Juan, de donde adoptó el pueblo su nombre.

Esa torre es la que figuraba en el testamento de doña Estefanía, quien en el año 1066 donó al monasterio de Santa María La Real de Nájera, "entre otras posesiones la "turrem venalem de fonte maiorem", expresión latina que puede traducirse al castellano como 'torre de riego de Fuente Mayor'".