Las redes sociales siguen regalando algunos de los momentos más memorables a sus usuarios. En esta ocasión, se han viralizado la curiosa historia de una madre que pidió a su hija que contactara con el vigente campeón del mundo, Mikel Oyarzabal, con el objetivo de conocerle y los momentos más icónicos de los jóvenes en las fiestas de La Blanca, en Vitoria.
Algunas de estas historias arrancan una sonrisa por lo inesperadas que resultan, mientras que otras ponen de manifiesto la actualidad ideológica que también se cuela en el ambiente festivo de las celebraciones en Euskadi.
La bajada de Celedón
Como cada 4 de agosto, la tradicional bajada de Celedón ha vuelto a cumplir con las expectativas. Miles de personas han abarrotado la plaza de la Virgen Blanca para dar comienzo a seis días de celebración ininterrumpida, marcando el inicio oficial de las Fiestas de La Blanca.
Este año, la plaza ha vibrado al ritmo de la música. Familias y grupos de amigos aprovechan estos días para unas fiestas que, un año más, convierten la ciudad en un punto de encuentro y celebración.
Además, como cada año, también la bajada de Celedón ha estado señalada por dos encapuchados que subieron al Monumento a la Batalla de Vitoria para colgar sus respectivas pancartas en favor de los presos de ETA.
Mensaje a Oyarzabal
Entre las anécdotas más curiosas de la jornada, una madre ha protagonizado un momento tan divertido como entrañable. Convencida de que debía hacerle llegar un mensaje a Mikel Oyarzabal, pidió a su hija, Marta, que le escribiera a través de Instagram.
La madre tenía muy claro lo que quería transmitirle: "Te adoro y te admiro, no cambies nunca", un mensaje de cariño que, según explicó, decidió enviarle porque "no había otra forma" de hacérselo llegar.
Carreras con carros de la compra de blusas y neskas
Como es habitual, las fiestas de La Blanca ha dejado varias imágenes virales en Vitoria. Varios vídeos donde los jóvenes vestidos de blusas y neskas han sido los protagonistas.
En este entorno festivo y de diversión, es habitual continuar con bromas que siguen de moda como las carreras con carros de la compra cuesta abajo. Una diversión que a pesar del aparatoso choque de uno de los vehículos, la escena no pasó de un susto entre los presentes.
