2.187. Hasta 2.187 mujeres han denunciado haber sufrido maltrato por parte de sus parejas o exparejas en Euskadi durante los seis primeros meses del año. Es un 7% más que en el mismo período del año anterior.
Estos datos, publicados por Emakunde, evidencian un crecimiento de denuncias de la violencia machista pero también muestran que dicha violencia se sigue perpetuando. Estamos peor que nunca. Crecen las agresiones y abusos machistas.
Aunque hay que animar a todas las mujeres a seguir denunciando, por supuesto, la verdad es que son datos muy preocupantes. Porque 2.187 mujeres presuntamente maltratadas son muchas, son demasiadas.
Precisamente esta semana en Crónica Vasca insistíamos en que ahora, en plena celebración de las fiestas populares en las localidades de la comunidad, tenemos que expulsar el machismo de nuestras calles.
Y estos datos de Emakunde se refieren a la violencia intrafamiliar, en el ámbito de las parejas o exparejas, que es una violencia también machista y que también hay que expulsar de nuestra sociedad.
Toda prevención es poca y todo cuidado es poco para acabar con este problema estructural que es el machismo. Con tantas y tantas mujeres sufriendo por las agresiones de los hombres que las agreden, de sus parejas machistas.
Creo que en este caso, como comentábamos al hablar del machismo en las fiestas, hay que pasar a una vigilancia activa, a deber cívico como ciudadanos que nos interpela a todos. Los demás, los que vemos esos posibles maltratos, también tenemos ya que denunciar.
Hay que acabar con la violencia machista. Hay que acabar con que los hombres se consideren por encima de las mujeres y las maltraten por dejar de ser su pareja, por celos o por lo que sea
Hay que acabar con la violencia machista. Hay que acabar con que los hombres se consideren por encima de las mujeres y las maltraten por dejar de ser su pareja, por celos o por lo que sea.
Todas y todos nos tenemos que implicar. Quienes escuchan determinados gritos en el piso de al lado o ven en la calle comportamientos susceptibles de ser considerados como maltrato tienen que dar el paso de denunciar. Mirar hacia otro lado ya no es una opción.
Hay que acabar con el machismo. Y hay que hacerlo cuanto antes. Los datos de Euskadi citados son más que preocupantes y nos empujan a trabajar con más fuerza para acabar con este problema.
