El 35% de los conductores que fueron sometidos a test de drogas en los cinco primeros meses del año en las carreteras vascas dio positivo en sustancias estupefacientes, lo que supone un ligero descenso de 0,7 puntos respecto a la tasa de positividad del 35,7% registrada en el mismo periodo del pasado año.
Según datos del Departamento vasco de Seguridad, a los que ha tenido acceso EP, un total de 982 conductores dieron positivo por drogas en las 2.809 pruebas practicadas por la Ertzaintza.
En el periodo enero-mayo del pasado año se practicaron 2.166 test, de los cuales 775 tuvieron un resultado afirmativo en consumo de sustancias estupefacientes.
Este alto porcentaje de positivos se debe a que estos test se practican solo a conductores que previamente habían dado el mismo resultado también en la prueba de alcoholemia o a los que presentan síntomas evidentes de estar bajo la influencia de sustancias psicotrópicas.
La tasa más alta de positivos en drogas (78,7%) se dio entre los conductores que habían sido sorprendidos cometiendo una infracción de tráfico.
De 277 test realizados a estos infractores, 218 constataron un consumo de drogas y 57 dieron negativo.
La segunda tasa más alta de positivos (35,7%) se dio en los test practicados por la Policía autonómica a conductores que habían sufrido un accidente de tráfico.
En total se examinó a 193 conductores, de los cuales 116 dieron un resultado negativo, 69 positivo y ocho se negaron a hacer la prueba.
Por último, las pruebas preventivas arrojaron un índice de positividad del 29,7%.
Por este motivo se hicieron 2.339 test, de los cuales 1.643 fueron negativos, 695 positivos y un conductor se opuso a practicar el test.
