Goxo Poke Bar

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Sociedad

Rubén, dueño de un bar: “En un año he facturado 760.000 euros y he obtenido un 20% de beneficio”

El primer establecimiento fue en San Sebastián y fue este quien le permitió seguir expandiéndose tras obtener un buen resultado

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Emprender no es tarea fácil, sin embargo no es imposible. A veces la vida no te lleva por otro camino que no sea montar tu propio negocio, ya que a veces encontrar la oportunidad laboral de lo que deseas es imposible.

En España, abrir un negocio es considerado un proceso difícil y lleno de obstáculos burocráticos y fiscales.

Aun así, hay valientes como Rubén que deciden tirarse a la piscina. Rubén decidió emprender en un Poke Bar.

Rubén es madrileño, consultor informático de profesión y donostiarra de adopción. Llegó al País Vasco hace más de una década "por amor", y fue allí donde, entre informes, papeleo y aeropuertos, empezó a gestar su empresa.

"Estaba quemado del trabajo. Ganaba mucho dinero, pero era una pesadilla, no compensaba, no tenía vida. Así que un día pedí un poke en Madrid y pensé: "Este producto es genial, lo tengo que llevar a Donostia", cuenta.

Según desvela en el podcast de Eric Ponce, para comenzar tuvo que desembolsar una inversión inicial de cerca de 100.000 euros.

El negocio del Poke Bar en Euskadi

Actualmente, cuenta con 4 locales en el País Vasco. Su negocio está yendo viento en popa, lo que le permite ir ampliando locales. El primer establecimiento fue en San Sebastián y fue este quien le permitió seguir expandiéndose tras obtener un buen resultado.

Este primer local tuvo una capacidad de recuperación de la inversión muy rápida, logrando amortizarse en tan solo un año y medio.

Eso sí, para alcanzar el punto de equilibrio, el local debe vender unos 2.000 pokes al mes, cubriendo un coste fijo mínimo que asciende a 18.000 euros mensuales.

El éxito del negocio del Poke bar, según Rubén, se centra en establecer una base operativa eficiente y en controlar detalladamente los gastos desde el primer día.

El éxito de su modelo de negocio se evidencia en las cifras compartidas: su primer local de Poke bar facturó 760.000 euros en un año. Lo más destacable es que la empresa mantiene un margen EBITDA (beneficio antes de impuestos, intereses, depreciaciones y amortizaciones) de aproximadamente un 20%.

Esta rentabilidad es considerada alta, dado que una hostelería promedio suele rondar el 10% o menos después de impuestos.