Si alguien quiere regalar o comprar un eguzkilore, lo puede hacer en Eguzkilore Loradenda, la histórica floristería de la capital vasca que se encuentra entre la Plaza de la Virgen Blanca y la Diputación Foral de Álava.
Su propietaria, Rosana Llave, recuerda que cogerlos directamente del campo es una práctica ilegal y que las que se pueden encontrar en su tienda son de cultivo. Por este motivo de escasez del ejemplar, también se encuentran réplicas de artesanía como joyas.
Rosana Llave, propietaria de Eguzkilore Loradenda
Tal y como recuerda su dueña, esta planta del cardo Carlina acaulis solo se puede encontrar en la tradicional tienda de la transitada calle de la capital vasca.
"En nuestra floristería encontrarás eguzkilores secos, tratados, en planta natural y semillas de temporada, un detalle especial para decorar y proteger tu hogar", afirma su propietaria.
De esta manera, Eguzkilore Loradenda y su impulsora Rosa mantienen viva una de las tradiciones más arraigadas en la cultura vasca que combina cultura, artesanía y floristería.
Sobre los eguzkilores
Los eguzkilores, las flores de cardo silvestre, siempre han representado en la mitología vasca un símbolo de protección y en castellano se traducen como "flor de sol".
Aún se pueden encontrar muchas de estas floraciones en las puertas de los caseríos —o baserris—, para espantar a las brujas y los malos espíritus. Al menos, en clave de mitología vasca. En un principio, estos sujetos creían que era el sol, por lo que huían.
Un eguzkilore en Eguzkilore Loradenda, en Vitoria
A día de hoy, su idea es espantar las malas energías, las tormentas y las desgracias, representando de esta manera un amuleto protector para los hogares vascos.
Protección legal
Se trata de una especie legalmente protegida al ser una planta de tipo silvestre amenazada en ciertas zonas de montaña, motivo por el cual su libre recolección está prohibida.
Por ello, tiendas como Eguzkilore —en este caso, la única de la capital vasca— tienen ejemplares de cultivo regularizado y es tan difícil encontrarlos en las floristerías vascas.
Se ha convertido en un ejemplar tan emblemático de la cultura vasca que incluso, a falta de esta especie, se pueden encontrar piezas de artesanía como joyas.
Tal es así que incluso algunas joyerías vascas ya llevan por nombre de la tienda este símbolo que cualquier vasco reconoce.
Desde 1995
Si bien es cierto que Rosana lleva siendo la propietaria desde 2022, la floristería lleva abierta desde 1995 bajo el nombre Krabelin y a día de hoy, con el nuevo nombre, la desarrolla junto a Candy González.
Candy González y Rosana Llave, de Eguzkilore Loradenda
"Pilar Tolaza se jubiló hace cuatro años y me hizo el traspaso", afirma la actual propietaria.
Fue en este momento, alrededor del Día de Todos los Santos en 2022, cuando Rosana le cambió el nombre a Eguzkilore para representar esta planta que ya se ha convertido en amuleto en el País Vasco y que ya es tan típica en la cultura vasca.
