Cinco muertos en un accidente en Gipuzkoa al chocar un camión y una furgoneta EFE
Luto en Euskadi por los cinco policías forales: la mayor tragedia en las carreteras vascas en 25 años
Cinco agentes de la Policía Foral de Navarra perdían la vida este miércoles tras chocar la furgoneta en la que viajaban contra un camión cisterna en la AP-8, a la altura de la localidad guipuzcoana de Elgoibar
Más información: Mueren cinco policías forales de Navarra en un accidente de la AP-8 en Elgoibar entre un camión y una furgoneta
La muerte de los cinco policías forales en el accidente de tráfico en Elgoibar tiñe de luto no solo a Navarra —de donde eran los fallecidos—, también a Euskadi por ocurrir el suceso en sus carreteras.
Este miércoles, cinco agentes de la Policía Foral de Navarra perdían la vida tras chocar la furgoneta en la que viajaban contra un camión cisterna en la AP-8, a la altura de la localidad guipuzcoana de Elgoibar.
Según los registros, el choque de Urkabustaiz, en 2002, figuraba como el de más gravedad ocurrido en Euskadi con seis fallecidos y varios heridos de gravedad.
Así, este accidente de tráfico se convierte en el más grave que ha tenido lugar en 25 años en las carreteras vascas.
Amplia experiencia y apreciados en el cuerpo
Los cinco fallecidos eran Fermín Sola Barrena, Jesús Vidaurreta Fernández, Miguel Crespo Obanos, Miguel Antonio D'Entremont Jiménez y Juan Martín Domínguez Villar.
Todos ellos, de entre 35 y 56 años, pertenecían a la Unidad de Intervención de la Policía Foral de Navarra y se dirigían a hacer prácticas a la base de la Ertzaintza en Iurreta (Bizkaia).
"Leales, generosos y sacrificados" y con "enorme capacidad de trabajo" son solo algunos de los adjetivos con los que la Policía Foral ha descrito a estos cinco agentes con amplia experiencia y muy apreciados.
Los cuerpos de los policías ya se encuentran en el Instituto de Medicina Legal de Bilbao para que se les realicen las autopsias.
Por su parte, el conductor del camión fue trasladado al Hospital de Arrasate.
Investigación abierta
La Ertzaintza ya ha abierto una investigación para esclarecer las causas del accidente.
Por el momento, algunos testigos del siniestro han declarado que la furgoneta chocó contra la mediana, quedó volcada sobre uno de sus laterales y el camión, sin margen para frenar, la habría arrollado.
La autopista AP-8, que se mantuvo cerrada en ambos sentidos prácticamente toda la jornada, fue reabierta, aunque el carril izquierdo continúa cerrado en el punto kilométrico 69,5 para efectuar labores de limpieza de la vía y de reparación de la mediana.
Han sido necesariastres grúas para levantar el camión cisterna, que quedó volcado atravesando la mediana, así como para retirar la furgoneta en la que viajaban las cinco víctimas mortales.
Accidente de la AP-8 en Elgoibar entre un camión y una furgoneta EFE
Acto institucional de despedida
El fatal accidente, que ha dejado desolada a la sociedad navarra, ha traspasado territorios.
Los reyes de España, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y las principales instituciones vascas y navarras han mostrado su consternación por el accidente de tráfico.
Este jueves se podrá acudir al Tanatorio San Alberto en Pamplona, donde habrá agentes uniformados para gestionar los espacios y el entorno.
El funeral será el viernes a las 19:00 horas en la Catedral de Pamplona.
No obstante, el cuerpo policial ha recalcado que esa información puede variar, ya que las gestiones con las familias y el respeto a su voluntad "está siendo prioritario en este momento".
El Gobierno de Navarra, por su parte, ya prepara un acto institucional de despedida a los cinco servidores públicos.
El accidente de tráfico más grave de Euskadi
El accidente de tráfico más grave de la historia de Euskadi dejó 17 fallecidos y tuvo lugar el 6 de diciembre de 1991 a la altura de Amorebieta-Etxano (Bizkaia).
Fue en la autopista A-8, entonces Bilbao-Behobia, donde se produjo el fatal accidente que, además de 17 personas fallecidas, dejó unos 50 heridos.
La colisión, en la que se vieron implicados 25 vehículos, se produjo por una densa e inesperada capa de niebla, a la que se sumó el exceso de velocidad de algunos coches que no pudieron frenar a tiempo.
El impacto desencadenó incendios y explosiones en un tramo de apenas unos 50 metros.