El consejero de Industria del Gobierno vasco, Mikel Jauregi, prometía hace meses la llegada de la empresa china Hithium a Euskadi. Daba por hecha esa llegada que supondría 400 millones de euros de inversión y hasta mil empleos para nuestra comunidad.
Sin embargo, esta semana el Gobierno central anunciaba que Hithium se instalará en Navarra. Una evidente derrota para Euskadi que por ahora carece de explicaciones más allá de decir que "en Navarra tendrá más ayudas públicas". ¿Y por qué no las tiene en Euskadi? ¿Por qué el Gobierno vasco no ha trabajado con más ahínco para lograr esta inversión?
Esta derrota es inapelable, por más que el Ejecutivo de Imanol Pradales se empeñe en vender que ahora podrá haber proveedores vascos para la planta en Navarra. Además, dicha derrota recuerda a otras como cuando Amazon eligió Aragón en vez de Euskadi.
