Los resultados del último informe PISA han evidenciado que algo falla en la educación vasca. El batacazo en Euskadi es innegable con un desplome muy acusado en ciencias y comprensión lectora.
Aunque este informe mide una parte muy concreta del modelo educativo y de él se pueden sacar muchas lecturas, los números no mienten: Euskadi ha registrado una clasificación muy mala. Y ello requiere un análisis exhaustivo de qué está fallando.
La propia consejera de Educación del Gobierno vasco, Begoña Pedrosa, ha reconocido que "son malos resultados" y que es necesario "analizarlos y mejorarlos".
Por ello, es importante que tanto las instituciones como la comunidad educativa y los agentes sociales trabajen de forma conjunta para buscar soluciones a un problema que importa y mucho.
Porque estamos hablando de la preparación de las próximas generaciones y por eso es imprescindible garantizar una educación con la máxima calidad posible.
Por el momento, ya se ha convocado un foro de expertos de evaluación para hacer un análisis "profundo" del informe, así como una reunión con los centros educativos.
Todo ello está muy bien. Pero las acciones tienen que dar resultados. Aunque sea, algo mejores que los conocidos esta semana.
