El escritor Pedro Ugarte con varios de sus libros.

El escritor Pedro Ugarte con varios de sus libros. CV

Cultura LOS LIBROS SON PARA EL VERANO

Pedro Ugarte: "La mentira es un elemento fundamental para la convivencia humana"

El escritor bilbaíno se adentra en la vida cotidiana en los relatos de 'Un lugar mejor' (Páginas de Espuma) para hablar sobre las pasiones humanas

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Quien se asoma a 'Un lugar mejor' (Páginas de Espuma), encuentra un libro de relatos escritos con maestría que se adentran en la vida cotidiana para hablarnos de la familia, de los secretos y de las grandes pasiones humanas.

Su autor es el escritor Pedro Ugarte (Bilbao 1963), con una larga trayectoria literaria que brilla más conforme pasan los años y que cada viernes escribe un artículo de opinión aquí, en Crónica Vasca.

Sus opiniones son acaso más punzantes que sus cuentos, pero estos últimos tienen ese aroma a clasicismo y verdad que recuerda a un gigante vasco como Ignacio Aldecoa.

¿Qué es un lugar mejor para Pedro Ugarte?

'Un lugar mejor' es un desafío literario. Y un desafío literario al final es también un desafío personal. La verdad es que el propio retrato de la portada indica algo sobre eso. Luego hay una parte en el libro sobre la propia idea de un lugar mejor que salió a posteriori, tras la elaboración de todos los relatos.

Por eso un lugar mejor es un expresión que aparece en todos los cuentos, salpicada en todos ellos, muchas veces con sentidos distintos y en algunos casos hasta contradictorios. Teniendo ya los cuentos, pensé en un lugar mejor como un leitmotiv que pudiera servir para todos ellos.

El escritor Pedro Ugarte con uno de sus libros. RE

El escritor Pedro Ugarte con uno de sus libros. RE

En varios de los relatos pero también en entrevistas que le han hecho previamente se habla mucho de la familia.

Sí.

¿Por qué tiene tanta importancia la familia para usted? Porque también está presente en otras obras suyas.

A mí me interesan temas muy cercanos como la familia o el trabajo. En este libro igual aparece menos, pero el ámbito laboral me interesa...

Hay uno que me ha gustado mucho sobre la oficina...

Sí, hay uno, pero decía que en este libro sale menos. Pero la familia, las relaciones sentimentales o el trabajo son los ámbitos en que más me gusta moverme, en las distancias cortas.

Las personas y las distancias cortas. Y en concreto la familia, ¿por qué?

Porque me parece que es un yacimiento narrativo impresionante. Como suelo decir, en la familia ocurre y está lo mejor de lo mejor y no sé si lo peor o lo peor, pero sí que cuando hay daño o cuando hay dolor es mucho más dramático y más terrible que cualquier otro lugar.

Es lo del principio de 'Ana Karenina', ¿no? Lo de todas las familias son desgraciadas a su manera, si no recuerdo mal...

Sí, creo que lo dice así. Son desgraciadas a su manera, es verdad. Al contrario que las felices. Pero yo no creo que estén separados. No creo que haya una clasificación de familias felices o familias desgraciadas, sino que es una mixtura. Hay un poco de todo en cualquier momento y eso, como ámbito de investigación literaria, yo creo que es un pozo sin fondo.

Creo que (es inevitable pasar al tuteo) te preocupan los sentimientos personales y las personas, más que los lugares. En este libro todo ocurre sin un lugar claro...

No ha pasado tanto ahora, pero hace muchos muchos años, porque yo empecé hace ya bastantes años, sí me reprochaban en cierto entorno cercano que parecía que hablaba de Bilbao pero nunca lo mencionaba. Y es verdad que para mí de alguna forma no mencionar Bilbao se ha transformado en un ejercicio de estilo. Sí nombro Madrid o Vitoria en algunos de mis relatos.

Me he inventado hace poco un pueblo mesetario que se llama Adraque del Molino. Topónimo que no existe, pero bueno, me he inventado o no tengo problemas en que aparezcan en algunas ocasiones, pero sí hay una especie de estándar de ciudad de tamaño medio.

El escritor Pedro Ugarte, que colabora en Crónica Vasca.

El escritor Pedro Ugarte, que colabora en Crónica Vasca. Páginas de Espuma

Terminas un relato con una frase: "llevándose un fardo atestado de secretos y que ya no habría oportunidad de pedirles perdón por nuestras mentiras y enfatizadas, por nuestras pequeñas y ridículas mentiras".

Todos tenemos pequeñas y ridículas mentiras. Es posible que en ese relato ocurre que unos personajes tienen un cierto complejo de culpabilidad. Por haber emitido pequeñas mentiras y solo al final se dan cuenta de que la otra pareja con la que han establecido relación formulaba mentiras gigantescas. Hombre, yo creo que la mentira es un elemento fundamental para la convivencia humana.

Es que todos mentimos. Yo suelo decir que la verdad es un regalo que solo se lo puedes dar a verdaderos amigos. Y aún en esos casos dudo muchísimo que se diga la verdad entera, la verdad pura y redonda, la verdad total. O sea, la verdad no es sostenible en una sociedad. Para hacer una sociedad viable, la verdad no puedo estar siempre presente.

Hace muchos años, leyendo a Balzac, no sé qué libro, decía algo así como que "todas las mujeres tienen perfecciones que le son propias". Y yo siempre he pensado que lo que tenemos todas las personas son secretos. Las mujeres y los hombres tenemos secretos que son propios, porque no le decimos la verdad total a nadie.

Tengo una cita apuntada de Raymond Carver que dice algo así. Todas las personas contamos con unos secretos intransferibles. Y que entre otras cosas sirven para hacer literatura. Y a otras personas para hacer otras cosas también, claro.

En ese mismo relato al inicio hablas, si no recuerdo mal, de la oficina donde cada día es un combate. La verdad que para los que trabajamos en la oficina lo planteas de una manera que parece que estamos en guerra. ¿Por qué?

Todas las sociedades son competitivas en el sentido más darwiniano de la palabra. Es decir que el instinto fundamental del ser humano, a mi entender, no es ni el sexo, ni el poder, ni la ambición económica. Es la supervivencia. El instinto de supervivencia, que biológicamente es es el primero que existe, el más primario. Y por eso mismo el verdadero impulso de los seres humanos no es ni el sexo, ni el dinero, ni el poder, es el miedo.

¿Qué es lo que ocurre? Que las sociedades, vamos a decir, más o menos desarrolladas, donde la mayoría de las personas en la mayoría de las situaciones ni vemos ni practicamos violencia, la violencia adquiere una visión mucho más abstracta. Y la oficina es por definición el lugar en que esa otra forma de competitividad se manifiesta.

En ese mismo cuento hay algún momento en que se dice "había veces que que se ejecutaban venganzas que casi podían confundirse con la colaboración". Cosa que cualquiera que ha vivido en una oficina, sabe perfectamente de lo que estoy hablando. Digamos que existe una violencia muy estilizada y una competitividad también tremendamente estilizada.

Una de las cosas más importantes en el libro es la soledad. ¿Por qué te interesa tanto la soledad o cómo las plasmas aquí?

Quizás tenga algo que ver, aunque no fundamentalmente tanto con la competitividad como con el miedo. En términos generales, todos somos una conciencia andante. O una inteligencia en movimiento, mayor o menor inteligencia, pero una inteligencia en movimiento.

Hay también una parte ahí que, como comentabas antes, es intransferible. Entonces hay una parte de tu propia percepción de la realidad que sí compartes con ciertas personas, pero tampoco lo puedes hacer al 100%. Entonces, esa parte que no consigues transmitir o compartir del todo sigue siendo soledad.