Las actrices Nicole Kidman y Sandra Bullock

Las actrices Nicole Kidman y Sandra Bullock Chris Torres EFE

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'Prácticamente magia 2' reúne a Nicole Kidman y Sandra Bullock casi 30 años después

La película cae en los mismos errores que la de 1998 donde la sobreactuación de ambas intérpretes llama poderosamente la atención

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En 1998, las entonces jóvenes, bellas y famosas Sandra Bullock y Nicole Kidman se unían bajo las órdenes de Griffin Dunne para protagonizar la comedia fantástica Prácticamente magia.

En ella daban vida a dos hermanas brujas pertenecientes a una familia que es víctima de una maldición y es que todos los hombres de los que se enamoren están abocados a morir de manera trágica. Esta patraña divertida que cosechó unas críticas espantosas y se metió un batacazo estruendoso en taquilla.

Y no es de extrañar porque era una película prácticamente mala.

Por aquel entonces, Bullock venía de hacer Speed y Mientras dormías y con esta película empezaba una etapa de su carrera que iría unos años en cuesta abajo mientras que Kidman, estaba a punto de hacer Eyes wide shut, Moulin Rouge, Los otros y Las horas con lo que su carrera se encaminaba hacia el estrellato más absoluto. Así que podemos decir que las dos vivieron con esta cinta infumable un punto de inflexión.

Daban vida a dos hermanas brujas pertenecientes a una familia que es víctima de una maldición y es que todos los hombres de los que se enamoren están abocados a morir de manera trágica

Por eso no se entiende que casi 30 años después, Warner haya decidido volver a reunirlas para hacer una secuela en la que vuelvan a meterse en la piel de las hermanas Owens son su maldición a cuestas. Ahora, veinticinco años después de los eventos originales, la historia arranca cuando Sally-Bullock y Gillian-Kidman descubren que la maldición que condena a los hombres de los que se enamoran no ha desaparecido y que, por lo tanto, el novio de su hija está en peligro.

Y la película, una vez más, es un desatino. Y no porque ofrezca algo diferente a su predecesora, al revés, juega con las mismas reglas y vuelve sobre las mismas premisas. Sino porque quiere ser una historia femenina, por y para mujeres, que abarque a las que vimos la primera con 20 años y queramos ver la segunda con nuestras hijas. Por eso hay un festival hormonal de lo más molón y una casita de madera de catálogo de Pinterest.

Por eso hay guiños cuquis y risitas agudas. Pero ya… Hay un vacío de contenido y una ausencia de ingenio que a la espectadora —como quien suscribe— que forma parte del target objetivo para el que va destinada esta película no puede si no preguntarse: "¿De verdad las mujeres de mediana edad tenemos que sentirnos interpeladas por esta clase de estupidez intelectual, por este subproducto? ¿De verdad éste es el cine mainstream que se hace para nosotras?"

Quiere ser una historia femenina, por y para mujeres, que abarque a las que vimos la primera con 20 años y queramos ver la segunda con nuestras hijas

Esperemos que no. Y eso que no estamos ante una película en la que todo sea malo ni un tremendo desatino. De hecho, tiene calidez, cariño y un hermanamiento bonito… Pero todo está salpicado de una tontería que lejos de entretener, que lejos de interpelarnos o generar cierta empatía o ejercicio de identificación, resulta insultante.

Y a ello se añade que Nicole Kidman y Sandra Bullock están absolutamente pasadas de rosca. Estarían más divinas, más sensacionales, más naturalmente bellas si no pretendieran fingir quince años menos de los que tienen. Que están rozando los 60, señores, y hablan como si tuvieran 20 y gritan como si tuvieran 12.

Prácticamente magia 2 sacará un par de reels divertidos para el público más joven y alguna escena bonita de hermanas que se quieren mucho para el público maduro. Pero más allá de eso, es una película prácticamente olvidable.