Vertedero de Zaldibar. /EP

Vertedero de Zaldibar. /EP

Economía

El Gobierno vasco activará un canon a las empresas para que "no sea más barato verter que reciclar"

Se quiere reducir a menos del 15% el residuo que vaya al vertedero en 2030, pero hasta entonces no hay capacidad suficiente en los que están en funcionamiento tras el cierre de Zaldibar, y habrá que adecuarlos

2 noviembre, 2021 14:06

El Gobierno vasco activará un canon a las empresas por vertido o incineración porque "no puede resultar más barato verter un residuo a un vertedero que reciclarlo", según ha señalado la consejera de Desarrollo Económico, Arantxa Tapia.

El Gobierno ha aprobado este martes el Plan de Prevención y Gestión de Residuos (PPGR 2030), con el que pretende que no lleguen a los vertederos más del 15% de los residuos que se produzcan y penalizar a las empresas por los residuos será una de las medidas con las que se prevé reducirlos y aumentar el reciclaje.

El plan, que  supondrá una  inversión 97 millones, pretende reducir en un 30% la tasa de generación de residuos totales; aumentar la recogida selectiva de los residuos urbanos hasta un 85%; reutilizar el 85% de los residuos no peligrosos convirtiéndolos en materiales secundarios, y reducir a menos del 15% la eliminación en vertederos.

Pese a esta reducción de los residuos, la previsión es que la economía vasca necesitará hasta 2030 una capacidad de vertido de 7.500.000 m3,  y la consejera ha reconocido que  tras el derrumbe del vertedero de Zaldibar y el cierre de los de Mutiloa y Larrabetzu, la capacidad de vertido de residuos no peligrosos para la próxima década en los diez vertederos en activo es de unos 4.000.000 m3., lo que requerirá la "adecuación" de los vertederos actuales para hacer frente a esa necesidad. En este sentido, la consejera ha señalado que lo que se plantea es cambiar la operativa de vertido actual y convertir los vertederos en depósitos donde los residuos se almacenen ordenados para facilitar su posible aprovechamiento futuro. En este sentido, ha adelantado que van a desarrollar un plan de vertederos con el apoyo de otras administraciones vascas que está "muy adelantado", ha señalado. 

El objetivo del plan es fomentar la economía circular y que los residuos se reutilicen para fabricar nuevos productos. Entre las sanciones previstas se encuentra activar nuevas inversiones prioritarias que minimicen el vertido y fomenten la reutilización.

En este sentido, la consejera ha detallado que se lleva trabajando todo este año en esta actuación con los diferentes clusters y sectores en su impulso, y, en la actualidad, están trabajando en más de 10 nuevos proyectos para valorizar residuos y "volverlos a utilizar como materiales secundarios". Uno de los más avanzados, según ha apuntado, es el proyecto Valogreene, donde está implicado el sector papelero vasco.

Otras acciones son garantizar la autosuficiencia de vertido de Euskadi hasta 2030, y de forma paralela, minimizar el vertido como "opción final" para los residuos.

Según ha detallado Tapia, eso significa que van a desarrollar un plan de vertederos con el apoyo de otras administraciones vascas que está "muy adelantado" y que garantizará "esas necesidades hasta el año 2030 transitando hacia un modelo en el que el vertido sea exclusivamente ese 15% como máximo de aquel material que no sea reciclable de ninguna manera".

Residuos en Euskadi

De acuerdo con las últimas cifras disponibles, la generación de residuos en Euskadi en 2018 alcanzó las 6.089.377 toneladas, lo que supuso un descenso del 4% con respecto al año 2010 (año de referencia para este Plan). De esta cantidad de residuos, más de la mitad, un 55%, correspondieron a residuos no peligrosos (RNP); un 20% a residuos de construcción y demolición; un 20% a residuos municipales y un 5% a residuos peligrosos.

En cuanto al tratamiento que reciben estos residuos, menos del 1% se prepara para la reutilización, el 57% se recicla, un 6% se valoriza energéticamente, y un 37% se elimina mayormente en vertedero.

Desde el punto de vista económico, hay que destacar que se avanza en la desvinculación entre la cantidad de residuos generados por cada millón de euros de PIB producido. En concreto, en 2018, por cada millón de euros de PIB se generaron 79 toneladas de residuos, frente a los 95 millones de toneladas que se generaron en 2010, lo que supone una reducción del 17%.