La escalada sigue sin control. La inflación volvió a subir en julio hasta situarse en el 10,5 % de tasa anual en Euskadi. Impulsado por el aumento, sobre todo, de los precios de la energía y los alimentos, el alza del coste de vida llega así al doble dígito según los datos publicados este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE) después de ofrecer hace dos semanas un primer adelanto de la evolución de este parámetro. Frente a la subida de seis décimas en el conjunto de España -que pasa del 10,2 al 10,8%- en Euskadi la subida es de nueve décimas, pasado de un 9,6% a un 10,5%. El dato nacional es el más alto en 38 años y el vasco supone el mayor desde enero de 1986, hace 36 años.

Los mayores incrementos en precios los registran, sobre todo, el combustible, los servicios de alojamiento como hoteles o campings, los paquetes turísticos y la alimentación. Solo ven decrecer sus precios los productos audiovisuales y de telefonía en medio de un incremento continuado que, por el momento, no parece atajarse pese a las medidas tomadas por el Gobierno central y el vasco, que este viernes da otro giro de tuerca presentando su plan de ahorro energético con medidas específicas para industria y consumidores

Con esta subida, queda ya atrás los aparentes frenazos a la senda alcista que habían parecido los meses de enero y abril. La tendencia comenzada en marzo de 2021. Una vez eliminados los elementos más volátiles de la cesta de la compra, la inflación subyacente se situó en el conjunto de España en el 6,1 %, también seis décimas por encima del dato de junio en la más alta desde enero de 1993, apunta el INE.

En cuanto a la evolución mensual, los precios de consumo han bajado un 0,1 % respecto a junio en Euskadi. En lo que llevamos de año, aun así, la inflación ha crecido un 5,6% de enero a julio.