Casi no caben todas las organizaciones y las reivindicaciones para una misma protesta. Medio centenar de colectivos sociales, casi todos nacionalistas y/o afines a las tesis de EH Bildu han anunciado este miércoles su respaldo a la huelga convocada por ELA y LAB para el 17 de marzo en busca de un SMI vasco.
Entre el amplio grupo de movimientos que respaldan la protesta están Herriko Bilgune Feminista, Euskal Herriko Pentsiodunen Mugimendua, Ernai, Kakitzat, Ongi Etorri Errefuxiatuak Araba, SOS Aiaraldea, Gure Esku, Jardun, OPA Herri Plataformak o Saretxe Etxebizitza Sindikatua.
Estos grupos se suman a la "primera huelga feminista en Euskal Herria" para reclamar el citado SMI vasco, pero también han aprovechado para recordar otras muchas reivindicaciones como "el derecho a decidir del pueblo vasco", el trabajo contra "el negocio de la vivienda" y para "evitar los deshaucios", la necesidad de unas "pensiones dignas equiparadas al SMI" o "una transición ecosocial justa".
Movimientos sociales se suman a la huelga general del 17-M.
Además, los colectivos, casi todos ellos de ideología nacionalista, sitúan en el foco de sus críticas "al sistema capitalista" en general, pero con fuertes críticas incluidas a la patronal (Confebask), el Gobierno vasco o el CEO de Repsol y expresidente del PNV Josu Jon Imaz.
Tal y como recoge Europa Press, estos grupos han indicado que, aunque son diversos y no coinciden en todo, comparten una idea fundamental, que es la de "contar con un salario mínimo propio en Euskal Herria" porque "es una reivindicación que beneficia a todas las personas que trabajan y viven aquí".
"Queremos ser consecuentes, no normalizar el sistema clasista, racista y patriarcal que domina la lógica del sistema de cuidados en Euskal Herria y promover relaciones de trabajo justas, también en el ámbito del trabajo de hogar y de cuidados".
Por ello, han querido subrayar su compromiso con la reivindicación del SMI propio y participan en los Comités de Huelga de los pueblos y barrios, además de realizar "una labor de pedagogía y politización" a favor de esta convocatoria.
El discurso de estas organizaciones ha incluido clarados dardos al Gobierno vasco, la patronal vasca y, en concreto, al citado Imaz. En este último caso el mensaje no deja lugar a dudas.
"Hay quienes acuden a la Casa Blanca y buscan hacer negocios bajo la servidumbre de gobernantes que causan la muerte de miles de personas. Hay quienes ni se sonrojan aún sabiendo que las decisiones tomadas en sus despachos provocan dolor y sufrimiento. Personas que oprimen, que viven de las rentas, que criminalizan lo diferente y utilizan el poder político, económico y simbólico para perpetuar las opresiones. Existen, sí, pero no son la mayoría y nosotros no somos parte de ese grupo", han subrayado.
Estos colectivos se han reivindicado como la clase trabajadora y el pueblo organizado que "les hará frente". "Lo decimos alto y claro: vamos a ganar esta lucha. El 17 de marzo hacemos un llamamiento a pararlo todo. Llamamos a desnormalizar todos los trabajos", han asegurado.
En su comparecencia, han mostrado su convicción de que "la lucha merece la pena" y de que lo pueden lograr, por lo que el 17 de marzo reclamarán un salario mínimo, de 1.500 euros, que "se decida aquí".
"Reivindicamos la soberanía para decidir sobre nuestras condiciones de vida, nuestros salarios y nuestro futuro ¡Mejoremos los salarios para repartir la riqueza", han asegurado.
