El conflicto de Tubacex está cada vez más enquistado y el enfrentamiento entre las secciones del comité que quieren que se somenta la continuidad de la huelga al voto de la asamblea -CCOO y STAT- y la representación de ELA y LAB,  partidarios de continuar con el pulso a la empresa, es cada vez más evidente. La tensión ha llegado esta tarde de miércoles a su punto más álgido, cuando un grupo de unos 20 trabajadores despedidos ha irrumpido en el lugar en el que estaba reunido el comité de empresa -un bar cercano a la fábrica- entre descalificaciones y amenazas a los sindicatos que quieren que la continuidad del paro se vote por toda la plantilla. 

El objetivo de estos trabajadores despedidos -que algunas fuentes sitúan cercanos al sindicato LAB- se ha centrado sobre todo en presionar a los representantes del sindicato STAT, que es partidario que se lleven las votaciones sobre el paro a la asamblea y que tiene cuatro delegados. Esto supone que si suma sus votos a los tres de Comisiones, que ya se posicionaron en contra de la huelga este lunes, tendrían mayoría en el comité.

Hay que tener en cuenta que  STAT se abstuvo en la votación para continuar con el paro -precisamente porque quieren que se lleve a la asamblea-, junto a un independiente, mientas que CCOO votó en contra y sólo quisieron seguir adelante con la huelga los cuatro representantes de ELA y el delegado de LAB. Por lo que está en las manos de STAT modificar el actual equilibrio de mayorías.

La reunión del comité se ha dado por finalizada, en medio de descalificaciones, ante las dificultades de poder tomar ninguna decisión en ese ambiente de tensión, más allá de acordar  la posibilidad de enviar un escrito a la dirección de la empresa pidiendo más concreción en su última propuesta. En ella la dirección acepta readmitir a los despedidos, acatando la sentencia del TSJPV que los ha declarado nulos, pero con una reincorporación gradual, desde la semana que viene y hasta el mes de noviembre, y con la condición de que formen parte del ERTE que tienen que negociar todavía con la empresa.

La parte del comité contraria a aceptar esta propuesta considera que debe quedar claro que no habrá recurso sobre la sentencia y la retirada del mismo se considera una "línea roja" para aceptar la oferta de la empresa. Una condición con la que no están de acuerdo los partidarios de desconvocar el paro, o al menos permitir a la plantilla que se posiciones sobre el mismo, cuando se cumplen ya 161 días de huelga indefinida.

La sección sindical de ELA ha mantenido  una reunión telemática con la dirección de forma previa al encuentro del comité para aclarar algunos de los puntos de la propuesta, que se trasladó a los sindicatos a través del Gobierno vasco, pero, al parecer, y según ha trascendido, la empresa comunicó al sindicato que se trata de una propuesta que no es negociable y que debe aceptarse tal y como se ha planteado.

Los trabajadores despedidos están en estos momentos sin reicorporarse a la empresa pero cobrando el sueldo. La mayoria ha decidido donar las nóminas para engordar la caja de resistencia de los huelguistas, ya que sólo ELA cuenta con un 'colchón' suficiente para mantener paros de largo recorrido como este.

A la espera de si este jueves vuelve a celebrarse un nuevo encuentro del comité de empresa o de si hay algún otro movimiento por parte de la dirección, la huelga continúa, colocando a la compañía en una situación cada vez más dramática, ya que ha reiterado en diversas ocasiones que la continuidad de las plantas alavesas está en entredicho por los pedidos que no está pudiendo aceptar al tener las fábricas paradas.

Precisamente hoy el presidente de la patronal Confebask, Eduardo Zubiaurre, aseguraba que decisiones del TSJPV como la referida a Tubacex  "colocan a las empresas en dificultades" porque generan  "incertidumbre e inseguridad jurídica".