Tanatorio del Grupo Albia en Vitoria-Gasteiz / Albia

Tanatorio del Grupo Albia en Vitoria-Gasteiz / Albia

Empresas

La CNMC multa a Albia con 275.000 euros y redobla la presión sobre el sector funerario vasco

Competencia sanciona las adquisiciones del grupo en Burgos y Galicia mientras delibera qué hacer con la fusión de Albia y Funetxea

23 julio, 2022 05:00

Las operaciones de concentración en el sector funerario continúan bajo la atenta mirada de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Mientras el organismo nacional estudia la fusión entre el grupo Albia -en manos de Santa Lucía- y la vasca Funetxea, la CNMC ya ha sentado un primer precedente multando al grupo Albia por las adquisiciones de dos firmas de las pompas fúnebres fuera de Euskadi: el grupo La Paz de Burgos -con tres tanatorios, uno de ellos "de guardia" en la capital de la provincia vecina a Euskadi- y Tanatorio de Marín, con una sola instalación en esa localidad costera de Pontevedra.

Estas dos operaciones, llevadas a cabo sin notificarlas a la CNMC, han sido objeto posteriormente de la investigación y sanción del organismo nacional. En total, Competencia ha multado a Albia con 275.000 euros por esas dos operaciones: 250.000 euros por el Grupo La Paz y 25.000 euros por Tanatorio de Marín.

Instalaciones de la funeraria Mémora / Europa Press

Instalaciones de la funeraria Mémora / Europa Press

Y es que la realidad del sector funerario es que cada vez las pompas fúnebres están en menos manos. El sector se ha ido acercando en estos últimos años a un oligopolio que en Euskadi deja una foto más que contundente: Mémora controla la práctica totalidad de los tanatorios guipuzcoanos -17- y en Bizkaia el control prácticamente se reparte entre Funeuskadi -20 tanatorios- y la fusión de Albia y Funetxea -que hasta la unión era la filial vasca de Funespaña, la otra empresa expedientada este viernes por la CNMC-, con Álava como el único territorio todavía con algo de margen, ya que solo Albia está instalada con fuerza en el territorio meridional de Euskadi. Prácticamente todo se reparte entre estas tres firmas.

La presidenta de la Autoridad Vasca de la Competencia (AVC), Alba Urresola, en la presentación de la Memoria de la AVC. / EP

La presidenta de la Autoridad Vasca de la Competencia (AVC), Alba Urresola, en la presentación de la Memoria de la AVC. / EP

Bajo las lupas de la CNMC y la AVC

De ahí que cada vez sean más frecuentes las investigaciones de Competencia a este tipo de operaciones del sector funerario, porque la realidad es que cada vez hay menos funerarias independientes que resistan el empuje de los grandes grupos. De hecho, la sanción de la CNMC de este viernes podría ser un precedente para otro de los casos que tiene entre manos el organismo regulador de la competencia, que es precisamente la fusión entre Albia y Funetxea.

Y a esa investigación se suma la operación de Mémora, que si controla buena parte de la oferta en Gipuzkoa es porque se ha hecho en los últimos años con Rekalde y Funerarias Vascongadas, que ya está integrada en el grupo. Aunque esa segunda operación ya ha superado el examen de la CNMC, la Autoridad Vasca de la Competencia (AVC) aún mantiene la lupa sobre esa adquisición, que dejó a los guipuzcoanos con pocas opciones a la hora de elegir quién es la empresa que se encarga del último adiós a sus seres queridos. De hecho la información recabada durante la fase de información reservada ya hizo pensar a la AVC que podía haber un abuso en la posición dominante de Mémora en las pompas fúnebres guipuzcoanas. En cualquier caso, la incoación del expediente no tiene que por qué conducir necesariamente a una sanción.