"Ezina ekinez egina". "Lo imposible se logra con tesón". Con estas palabras pronunciadas primero en euskera y luego en castellano puede sintetizarse el nuevo guiño, y ya van unos cuantos, del rey, Felipe VI, a los empresarios vascos. En esta ocasión, esa complicidad entre el monarca y los mandamases de las grandes compañías vascas pudo verse con motivo del aniversario de Confebask

La patronal vasca, que entre otras cosas homenajeó a todos su expresidentes, logró reunir a numerosos representantes de las principales empresas vascas junto a Felipe VI y al lehendakari, Iñigo Urkullu. Y uno de los momentos más sorprendentes del acto llegó en el discurso del rey, cuando se animó a pronunciar unas palabras en euskera, con el refrán que da inicio a este texto. 

Lo cierto es que, más allá del detalle lingüistico, Felipe VI volvía por sexta vez en los últimos dos años a Euskadi. Y lo hacía, como en casi todas las ocasiones precedentes, para reunirse con miembros destacados de las empresas vascas

Unas compañías a las que elogió en su discurso, con especial énfasis en Confebask, claro, tanto por su resistencia frente al terrorismo de ETA como por su capacidad para mantener el arraigo y los puestos de trabajo de tantos vascos. 

Almuerto en Getxo

Después de su discurso, Felipe VI presidía en la localidad vizcaína de Getxo el almuerzo con el que el Real Club Marítimo del Abra-Real Sporting Club (RCMA-RSC) ha clausurado el programa de actos que ha desarrollado durante este año para conmemorar su 125 aniversario, tal y como informa Efe.

El delegado del Gobierno en el País Vasco, Denis Itxaso, y el presidente del Real Club Marítimo del Abra-Real Sporting Club, Manu Sendagorta, recibían a Felipe VI, en su primera visita como rey a esas instalaciones, ya que las anteriores había acudido como príncipe de Asturias.

El rey Felipe VI saluda a su llegada a la clausura de los actos con los que el Real Club Marítimo del Abra-Real Sporting Club. Efe

congregado en la planchada del Marítimo. Un público que lanzaba vivas al rey, a España y a Getxo.



El monarca escuchaba a la Sociedad Coral de Bilbao, que interpretraba el “Agur jauna” y la “Salve marinera”, y después, como puede verse en la imagen que ilustra este texto, se fotografiaba con los regatistas, monitores y entrenadores de la Escuela de Vela José Luis de Ugarte a los que saludaba uno por uno.



Tras los actos protocolarios, Felipe VI continuaba saludando al público presente antes de acceder a la sede del club donde presidía el citado almuerzo de clausura de los actos con los que el Real Club Marítimo del Abra-Real Sporting Club ha celebrado su 125 aniversario.