Tubos Reunidos plantea despedir al 21,5% de su plantilla para hacer frente a una deuda de 263 millones

Tubos Reunidos plantea despedir al 21,5% de su plantilla para hacer frente a una deuda de 263 millones EFE

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Seísmo en Tubos Reunidos: ERE para el 21% de la plantilla, deuda de 263 millones y pérdidas de 71

La dirección de Tubos Reunidos ha comunicado al comité de empresa un plan de viabilidad tras registrar en 2025 unas pérdidas de 71 millones

Las instituciones exigen un acuerdo que salve el futuro de Tubos Reunidos "tras el primer gran ERE de la era Trump"

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El ERE anunciado por la dirección de Tubos Reunidos, que cuantifica en 301 los trabajadores que previsiblemente se verán afectados por esta medida, vuelve a poner al Valle de Ayala en el foco mediático. 

Esta medida, que ha sacudido al tejido industrial de la comarca nuevamente y ha sido duramente criticada y rechazada por los sindicatos, no es más que 'la guinda' de todo un plan de viabilidad que la compañía alavesa ha lanzado con el fin de garantizar el futuro de sus plantas vascas. 

Y lo ha hecho horas después de hacer públicos los resultados correspondientes a 2025, cálculos en los que se evidencia cómo la firma vasca ha sido duramente golpeada por la política arancelaria de Trump -a lo que también hacía referencia este lunes el vicelehendakari y consejero de Economía, Trabajo y Empleo, Mikel Torres, que calificaba esta medida como "el primer gran ERE de la era Trump"-.

En concreto, el fabricante de tubos alavés registró pérdidas de 71,3 millones de euros el año pasado, después de verse impactado por los aranceles del 50% al acero en su principal mercado, Estados Unidos. 

Además, y aunque la cifra de negocio fue de 365,7 millones de euros -lo que supone un incremento del 13% respecto a 2024- esta registra un menor precio medio "que ha impactado en la rentabilidad". Como consecuencia, durante el último año la deuda financiera neta aumentó de 234,3 millones de euros a 263,2 millones de euros.

Imágenes de la primera huelga en Tubos Reunidos

Imágenes de la primera huelga en Tubos Reunidos CV

El plan de Tubos Reunidos

La medida más sonada de este plan de viabilidad ha sido la puesta en marcha de un ERE que implicará la supresión por fases de 301 personas entre las plantas de Amurrio y Trápaga de las cuales 87 son eventuales y 214 personas fijas, es decir, en torno a un 20% de la plantilla de ambas fábricas. En concreto, según informan fuentes sindicales, 274 serían trabajadores de la planta alavesa y 27 de la planta vizcaína.

Un proceso que, según ha detallado la compañía, se va a hacer "de forma no traumática y progresiva" ya que hay que "iniciar en paralelo un proceso de búsqueda de proveedores competitivos". A esta medida se suman otras para reducir costes, como la diversificación de su oferta y la reestructuración de la deuda - que según la empresa, y a pesar de que actualmente supera los 263 millones, se ha reducido en 160 millones desde 2021-.

Además, la compañía ha anunciado la interrupción de la actividad de la acería de Amurrio y la consecuente externalización de la elaboración de palanquilla y lingote. Esto como continuidad a la paralización que ya se llevó a cabo en la planta estadounidense de Texas. 

La apuesta de la firma vasca

Así, el plan de viabilidad incluye también una apuesta por la diversificación comercial, orientada principalmente a países europeos como Alemania e Italia y a Arabia Saudí. Países en los que se pretende llegar a acuerdos a medio-largo plazo, con el fin de evitar lo que ocurrió tras la apuesta de la firma por otros mercados como Canadá, India y Oriente Medio, en los que la introducción de nuevos aranceles en Canadá y la ralentización o paralización de proyectos por causa de la inestabilidad política y económica limitaron la entrada de pedidos. 

En este sentido, el fabricante de tubos alavés ha remarcado que el plan de viabilidad tiene "como piedra angular el logro, a la mayor brevedad posible, de un acuerdo con los trabajadores que permita la continuidad del proyecto sin otras medidas de reestructuración más gravosas a las que la compañía se podría ver abocada en el caso de que no se consiga la puesta en marcha de todas las medidas del citado plan". 

Fábrica de Tubos Reunidos de Amurrio

Fábrica de Tubos Reunidos de Amurrio Europa Press

Plan criticado por los sindicatos

Esta hoja de ruta ha sido duramente criticado por los sindicatos con representación en esta planta. Tras su presentación, ELA, la central sindical con mayor representación -cuenta con cinco de los 13 miembros de la comisión negociadora del ERE-, ha apostado por la huelga indefinida en las plantas de Tubos Reunidos "en defensa de los puestos de trabajo y la viabilidad real de la empresa"; y ha exigido "la implicación inmediata" de todas las instituciones con el objetivo de "evitar cualquier destrucción de puestos de trabajo".

Línea similar que la que ha seguido ESK que ha considerado este plan "un insulto a la plantilla y un nuevo intento de recortar los derechos laborales que tanto ha costado conquistar. No aceptamos que la gestión de la empresa pase siempre por el bolsillo de la clase trabajadora. Este ERE es injustificado y responde únicamente a una estrategia de precarización, que pretende normalizar el ajuste constante a costa de nuestra seguridad y bienestar".

Desde CCOO, han rechazado "de plano las medidas planteadas" y han propuesto la búsqueda de "soluciones de otro tipo -que las hay-" para hacer frente a la situación de la empresa. Además, se ha mostrado pesimista sobre el futuro de la acería, ya que lo que busca Tubos Reunidos es, han indicado, "ahorrar costes y con medidas de ahorro, pasar de una empresa grande con salarios buenos a una con gente con peores condiciones".

Por último, desde UGT, el presidente del comité, Andrés García, mientras ha rechazado por el momento la propuesta de ELA sobre la huelga indefinida, ha indicado que las medidas planteadas son "bastante lesivas" para la plantilla y ha mostrado su rechazo a los despidos y al cese de actividad de la acería; en esta línea ha adelantado que han planteado a la dirección un "cambio sustancial del modo de trabajo, que básicamente conlleva una reducción de relevos".