Primera de cinco reuniones entre dirección y comité de Tubos Reunidos en el marco de la negociación del ERE presentado hace unas semanas que recoge 301 despidos, en torno a un 20% de las plantillas de las plantas de Amurrio y Trápaga - 274 despidos en la planta alavesa y 27 en la vizcaína-.
En este encuentro, según han avanzado fuentes sindicales, la dirección del fabricante de tubos ha ofrecido a los comités de empresa bajas incentivadas y prejubilaciones a partir de los 60 años para reducir el número de despidos inicialmente planteado.
Propuesta que ha sido contundentemente rechazada por la parte social; parte social que, de hecho, ha convocado una jornada de huelga que ha sido secundada por toda la plantilla, tal y como han asegurado.
La propuesta
En concreto, la dirección ha ofrecido una indemnización de 25 días por año trabajado -con un máximo de 12 mensualidades- para los trabajadores eventuales.
Por su parte, a los empleados fijos menores de 60 años se les daría una indemnización de 30 días por año con un máximo de 18 mensualidades.
Además, y a partir de los 60 años se plantean prejubilaciones. Hasta cumplir los 63 se cobraría el 60% del salario y a partir de esa edad se ofrecen indemnizaciones de 20 días por año trabajado hasta un máximo de 12 mensualidades.
Trabajadores de la plantilla de Tubos Reunidos durante una concentración, frente a la sede del Gobierno vasco, este viernes
En esta línea, la compañía ha asegurado que "es imprescindible alcanzar un acuerdo laboral y financiero durante las próximas semanas que evite la adopción de medidas adicionales como resultado del deterioro experimentado".
Con la puesta en marcha del plan de viabilidad, que incluye además la diversificación comercial y la reducción de costes -que se inició en 2025 con el cierre de la planta de USA- Tubos Reunidos obtendría un EBITDA positivo a partir de 2027 que le permitiría salvaguardar el mantenimiento de su actividad y su futuro.
Deuda de 263 millones
Cabe recordar que la compañía activaba esta medida tras presentar los resultados correspondientes a 2025, cálculos en los que se evidencia cómo la firma vasca ha sido duramente golpeada por la política arancelaria de Trump -a lo que también hacía referencia el pasado lunes el vicelehendakari y consejero de Economía, Trabajo y Empleo, Mikel Torres, que calificaba esta medida como "el primer gran ERE de la era Trump"-.
En concreto, el fabricante de tubos alavés registró pérdidas de 71,3 millones de euros el año pasado, después de verse impactado por los aranceles del 50% al acero en su principal mercado, Estados Unidos.
Además, y aunque la cifra de negocio fue de 365,7 millones de euros -lo que supone un incremento del 13% respecto a 2024- esta registra un menor precio medio "que ha impactado en la rentabilidad". Como consecuencia, durante el último año la deuda financiera neta aumentó de 234,3 millones de euros a 263,2 millones de euros.
