Trabajadores de la plantilla de Tubos Reunidos durante una manifestación

Trabajadores de la plantilla de Tubos Reunidos durante una manifestación Europa Press

Empresas

Los resultados de Tubacex y Vidrala y el ERE en Tubos Reunidos evidencian la crisis en el Valle de Ayala

Publicada

Noticias relacionadas

La crisis industrial golpea desde hace tiempo a la comarca alavesa del Valle de Ayala, crisis que se ha visto evindenciada en los últimos días con el ERE activado por Tubos Reunidos y los resultados obtenidos por diferentes firmas del valle. 

Actualmente con un Plan de revitalización en marcha -tejido entre sector público y privado y sobre el cual ya se han invertido más de 30 millones-, la comarca -que engloba más de 400 empresas y 4.000 empleados- lleva años viendo como diferentes compañías bajaban la persiana.

Una desindustrialización que comenzó con Glavista, Vicalde o Lipmesa y aparentemente culminaba hace un año con el apagado del horno y posterior cierre de la histórica Guardian, y el consecuente despido de los 171 empleados que formaban parte de la plantilla. 

En septiembre del año pasado, volvían a sonar todas las alarmas, después de que la multinacional Garnica, propietaria de Maderas de Llodio, plantease un ERE con 35 despidos en la planta alavesa y provocando, en consecuencia, una huelga indefinida que la plantilla a día de hoy mantiene.

Despidos que se llevaron a cabo pero que recientemente eran catalogados como "improcedentes" por el TSJPV, elevando el conflicto al Supremo y dejando como resultado una nueva cita, el próximo lunes, entre dirección, comité de empresa y representantes del Departamento de Industria del Gobierno vasco y de la Diputación Foral de Álava.

ERE en Tubos Reunidos

Esta delicada situación se agravaba el pasado 9 de febrero cuando Tubos Reunidos anunciaba un ERE que implica la supresión por fases de 301 personas entre las plantas de Amurrio y Trápaga de las cuales 87 son eventuales y 214 personas fijas, es decir, en torno a un 20% de la plantilla de ambas fábricas. 

Y lo hacía después de presentar los resultados provisionales de 2025, cálculos en los que se evidencia cómo la firma vasca ha sido duramente golpeada por la política arancelaria de Trump. 

En concreto, el fabricante de tubos alavés registró pérdidas de 71,3 millones de euros el año pasado, después de verse impactado por los aranceles del 50% al acero en su principal mercado, Estados Unidos. Además, durante el último año la deuda financiera neta aumentó de 234,3 millones de euros a 263,2 millones de euros.

Por el momento su negociación sigue abierta aunque con las posturas de comité y dirección más lejos que nunca. La cúpula de la firma vasca asegura que es necesario un acuerdo "en las próximas semanas" para evitar otro tipo de medidas; mientras que los sindicatos inciden en que "no concurren las causas en los términos exigidos por la ley y que el proceso está evidenciando graves carencias tanto en la acreditación de la supuesta inviabilidad estructural como en la buena fe negociadora".

Trabajadores de Tubos Reunidos se concentran contra el ERE, frente al Palacio Euskalduna de Bilbao

Trabajadores de Tubos Reunidos se concentran contra el ERE, frente al Palacio Euskalduna de Bilbao Europa Press

Resultados de Vidrala y Tubacex

A estos conflictos abiertos se suman los resultados del ejercicio pasado publicados esta semana por dos grandes firmas de la comarca: Vidrala y Tubacex.

Vidrala -pese a que ha conseguido reducir la deuda neta hasta los 105,3 millones gracias a la fuerte generación de caja, que ha alcanzado los 200,1 millones- alcanzó un beneficio neto de 219,6 millones de euros en 2025, lo que representa una caída del 26,4% con respecto a los 298,3 millones de euros del ejercicio anterior. 

Por otra parte, el beneficio neto de Tubacex ha alcanzado en 2025 los 15,9 millones de euros, un 30,5% menos que los casi 23 millones alcanzados el año anterior, 2024. Además, las ventas del fabricante de tubos también han caído, un 6,3% frente a 2024, caída especialmente motivada por la debilidad general del mercado y su "impacto en volúmenes y un menor peso relativo de productos de menor valor añadido.

Además, cabe recordar que esta misma semana el comité de empresa también convocaba los primeros paros en la planta vasca "ante el bloqueo del convenio". Paros que este mismo viernes erán reforzados con la suma de tres días más