Mitxel Lakuntza celebra su reelección al frente de ELA junto al ex secretario general Adolfo 'Txiki' Muñoz

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El declive industrial pone a prueba el modelo sindical de ELA y LAB

Los ERE de Guardian o Tubos Reunidos evidencian las dificultades de sostener las directrices oficiales a pie de fábrica en contextos tan delicados

Bildu llama a sumarse a la huelga general del 17 de marzo

Giro inesperado en Tubos Reunidos: UGT de Amurrio aboca el ERE al fracaso

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Las peores noticias se suceden en la industria vasca: Bridgestone, Guardian, Tubos Reunidos... y la amenaza del despido colectivo coloca a los sindicatos en el punto de máxima tensión.

Un ERE es el espejo que mejor perfila cada modelo sindical, también el escenario más complejo a pie de fábrica y por ello el que más compromete los vínculos entre dirección y afiliación.

ELA, dominador claro por número de delegados en Euskadi y que en unos días medirá fuerzas de la mano de LAB en una huelga general, ha reconocido un "problema interno" en Tubos Reunidos. Este tipo de discrepancias entre el mandato de la dirección y la voluntad de la sección sindical ocurren a menudo, aunque pocas veces estallan con esta onda expansiva: los dos representantes de ELA apuntaban a decisivos en el ERE de la tubera de Amurrio, por otro lado una empresa emblemática con un lógico interés mediático.

Aunque el inesperado desmarque de UGT en Amurrio diluye el peso de los díscolos de ELA, la crisis de Tubos Reunidos evidencia formas y fondos distintos por siglas que pueden marcar tanto el futuro sindical en las fábricas más perjudicadas por esta coyuntura cómo las próximas fotografías de representatividad a medio plazo.

Trabajadores de Tubos Reunidos se concentran contra el ERE, frente al Palacio Euskalduna de Bilbao

Trabajadores de Tubos Reunidos se concentran contra el ERE, frente al Palacio Euskalduna de Bilbao Europa Press

El ejemplo de Tubacex: "¿ganamos o perdimos?"

Un veterano sindicalista de la comarca de Aiaraldea, castigada también por el cierre de Guardian, evoca la huelga de hace unos años en Tubacex. En ese caso fue LAB la central que logró una fuerte subida en las elecciones tras oponerse al acuerdo salarial que permitió retirar el ERE.

En Amurrio y Llodio hay lecturas distintas sobre las consecuencias de aquel conflicto. "¿Pero realmente fue una victoria? ¿Ganaron los trabajadores o perdieron? ¿Cuántos años de congelación salarial a cambio?", se pregunta.

El cierre definitivo de Guardian puso sobre la mesa esa divergencia entre el interés particular y el sindical. Los trabajadores aceptaron en asamblea las condiciones de salida pese al rechazo de ELA y LAB, que atribuyeron el resultado a las presiones de la empresa pero se vieron obligados a enterrar el hacha de guerra.

Trabajadores de Tubacex

Trabajadores de Tubacex Tubacex

Sidenor Azkoitia, al límite

Últimamente el patrón se repite: cuando la decisión cae a la asamblea los trabajadores tienden al acuerdo. Y es ahí donde ponen el foco otros sindicatos como CCOO, UGT y USO en escenarios como el de Sidenor Azkoitia, ya completamente enquistado: que hable la plantilla.

Desde luego la dirección de Sidenor ya ha hablado: dio un ultimátum hace meses y el último movimiento en favor de Reinosa amenaza seriamente el futuro de la planta guipuzcoana.

La industria vasca, sobre todo la siderurgia, afrontan prácticamente una nueva reconversión y el papel de los sindicatos será crucial. En un contexto endiablado al final la pregunta que queda es: ¿salvamos el empleo que se pueda o arriesgamos todo a una carta?