Parque eólico en construcción
El Gobierno vasco insiste en invertir en eólica pese a las trabas regulatorias y el retraso del PTS
El Gobierno vasco ha anunciado 215 millones destinados a incentivar la autonomía energética de Euskadi, esencial para la industria vasca
El Gobierno vasco moviliza 1.047 millones de euros para mitigar los efectos de la guerra en Oriente Medio
Nuevo impulso del Gobierno vasco destinado a la autonomía energética en Euskadi, esta vez, enmarcado dentro de un paquete de ayudas dotado con 1.047 millones y orientado a mitigar los efectos del Oriente Medio.
Una autonomía especialmente necesaría para la industria de la comunidad y ante la que el Gobierno vasco ya ha dado pasos, como el acuerdo con el Gobierno central con el que Euskadi recibirá 4.800 megavatios para desarrollar todos los proyectos que el territorio tiene en cartera.
Pero que a su vez deberá ir especialmente ligada con el ya tan conocido despliegue renovable, que, lejos de desarrollarse, contínua en el foco de promotores renovables por su retraso.
Cabe recordar que este año se pondrá en marcha el primer parque eólico de la comunidad, el de Labraza, después de más de 20 años. Un parque eólico que surge fruto de la colaboración público-privada entre Iberdrola y el Ente Vasco de la Energía.
El consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad del Gobierno vasco, Mikel Jauregi
215 millones
Este nuevo paquete de ayudas destinadas a "fortalecer la autonomía y seguridad energética de Euskadi para que nuestra industria sea menos vulnerable a los shocks energéticos externos", también será gestionado por el Ente Vasco de la Energía.
En él se incluyen, además de 45 millones destinados al autoconsumo y 15 millones destinados a nuevos programas de ayudas a la movilidad eficiente, 80 millones hasta 2030 para la coinversión en grandes proyectos fotovoltaicos y eólicos.
Además, incluye una inyección a un elemento tan novedoso como explotado por diferentes firmas vascas como es el hidrógeno verde procedente de la península ibérica. También a través de la coinversión, en este caso en infraestructuras energéticas ligadas al hidrógeno y al CO2, el Gobierno va a destinar 75 millones.
Por otro lado, y como ya anunció el Lehendakari, el Gobierno vasco ha planteado un decálogo de medidas para la reducción de la factura eléctrica, entre las que se incluyen la reducción de IVA de la electricidad del 21% al 5%, para los hogares, eliminar el impuesto de generación eléctrica y reducir los peajes energéticos para las empresas.
A la espera del PTS
Esta apuesta llega en un momento esencial para un despliegue renovable que estará altamente condicionado por la aprobación del PTS final, el documento que delimitará las zonas aptas para albergar instalaciones eólicas o fotovoltaicas.
Un plan no extento de polémica. Mientras los promotores esperan este paso para determinar en qué zonas de Euskadi proyectarán sus parques, diferentes plataformas -hasta 40- ya han anunciado su intención de judicializar esta herramienta una vez que se apruebe.
Y señalan precisamente a la diferencias que el PTS podría plantear respecto a algunas decisiones ya tomadas por el Ejecutivo, es decir, este 'mapa' tal y como está planteado actualmente -según el borrador publicado por el propio Ejecutivo-, catalogaría como zonas aptas ubicaciones que ya se han descartado en el pasado dado su afección a la avifauna.