Trabajador del metal

Trabajador del metal Freepik

Empresas

El impacto de la guerra en las empresas marca la negociación salarial en el metal de Bizkaia y Álava

La incertidumbre derivada del conflicto en Oriente Medio está condicionado la negociación de muchos convenios vascos

La guerra en Irán enfría la recuperación de Alemania y amenaza a la industria vasca

Publicada

El conflicto en Oriente Medio se dilata, y así lo hace la incertidumbre de muchas empresas vascas que ya se ven o podrían verse a corto plazo afectadas por él. Un conflicto que se suma a los ya existentes en los últimos meses como la guerra de Ucrania o el impacto de la política arancelaria de Trump.

Así a la crisis energética y la subida de los precios del petroleo que afecta en el día a día de las compañías, se ha sumado el creciente peligro hacia las consecuencias que el mix de estos conflictos -en especial el de Oriente Medio- puede dejar en las empresas vascas con sede en la zona o cuyo comercio exterior depende en gran medida de ella.

Consecutivamente, esta incertidumbre se traduce en el bloqueo de muchas de las negociaciones salariales que se están llevando en Euskadi. En concreto, y tal y como detalló Crónica Vasca, son hasta 76 los convenios sectoriales pendientes de negociación en la comunidad, ya que a los 33 convenios que caducan este año y deberán negociarse se les suman 43 caducados en 2025 y actualmente en situación de prórroga.

Dos de ellos, los del metal en Álava y Bizkaia, que suman en torno a 80.000 trabajadores y afectan especialmente a pequeñas y medianas empresas. Su negociación ha arrancado ya y en ella está jugando un papel importante, precisamente, el contexto geopolítico.

Impacto en empresas y trabajadores

Esta semana tenían lugar las mesas de negociación en sendos territorios y en ellas uno de los temas centrales ha sido cómo el conflicto en Oriente Medio afecta al tejido empresarial. Eso sí, defendido de dos maneras diferentes.

Mientras que las patronales hacen alusión a la compleja situación como condicionante a la hora de pactar una subida salarial dadas las dificultades empresariales y la incertidumbre de cara a los próximos meses de las compañías vascas, los sindicatos insisten en que este contexto no solo afecta a empresas, también al coste de la vida y, por ende, a los trabajadores, y piden que "no se utilice como excusa".

Los convenios vascos viven un año de transición a las puertas de un nuevo frente en el metal

Los convenios vascos viven un año de transición a las puertas de un nuevo frente en el metal EFE

FVEM: "La negociación debe ser prudente"

Ha sido en la mesa de negociación del metal de Bizkaia, que afecta a más de 50.000 trabajadores y arrancaba en noviembre del año pasado, en la que este asunto ha tomado mayor protagonista. FVEM, preguntada en la mesa de esta semana por ELA, asegura que "con dos guerras en marcha lo que afecta a todas las personas y también a la industria vasca, con la afectación que todo ello implica para el sector empresarial. La situación es compleja para todos y especialmente para las pymes".

Y en esta línea, recalca que dado que el convenio es aplicable a las pymes y que estas representan el grueso de las compañías a las que se les aplica al convenio, "las reivindicaciones sindicales son excesivas": "No hay una conciencia entre las cuatro plataformas sindicales, siendo todas desorbitadas a la vista de la situación económica actual" y recuerda que ha habido dos convenios sectoriales previos a este que "no han implicado pérdida de poder adquisitivo".

Por su parte, todos los sindicatos siguen la misma línea insistiendo en que "no cabe utilizar una lectura catastrófica de la economía como excusa para dificultar y limitar la negociación", algo que dicen FVEM ya lleva un tiempo haciendo "proponiendo retrocesos de derechos y medidas de flexibilidad, vistiéndolas como medidas que pretenden proteger el empleo".

Y remarcan que los "ridículos incrementos salariales propuestos por FVEM ni siquiera garantizan el poder adquisitivo", algo necesario ya que la situación geopolítica y económica actual debe llevar "a proteger a los trabajadores y no solo a las pymes" como se pretende.

Concentración por el metal en la pasada negociación

Concentración por el metal en la pasada negociación EFE

Evitar la conflictividad

Misma línea que la que está tomando la negociación del convenio del metal de Álava, que afecta a más de 20.000 trabajadores y arrancó el pasado 26 de enero, en la que, según apuntan fuentes sindicales, "aunque no nos han puesto encima de la mesa la delicada situación económica si que hablan de que el convenio en las pequeñas empresas es más costoso".

Indican que con la intención de evitar que la negociación fuese larga y conflictiva le han pedido a SEA "que traiga una propuesta real, con referencia al IPC, y que se agilice y no se dilate", pero apuntan a que la última propuesta lanzada por la patronal "está por debajo del convenio que tenemos firmado actualmente".

Además, señalan que la vigencia "les parece excesiva y piden que esta sea mayor". Bajo todo este contexto, y tras los últimos acontecimientos sindicales, las fuentes sindicales apuntan a que "todas las centrales llevamos una línea conjunta" aunque todavía "sin una plataforma común".