Concentración de Tubos Reunidos

Concentración de Tubos Reunidos Europa Press

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Tubacex y Tubos Reunidos: distintas perspectivas ante la crisis desatada por Trump y por la guerra

Las dos tuberas vascas por excelencia, Tubacex y Tubos Reunidos, han sufrido el impacto de los aranceles y el conflicto abierto en Oriente Medio pero presentan horizontes muy diferentes

Tubacex ofrece blindar al menos 7 años la actividad de las plantas vascas en el acuerdo por el convenio

Tubacex logra estabilidad con un acuerdo por el convenio hasta 2029

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Los aranceles interpuestos por Trump y el recientemente activado conflicto en Oriente Medio han impactado directamente en el sector del metal vasco.

En Euskadi, las dos tuberas vascas por excelencia Tubacex y Tubos Reunidos han notado de lleno el impacto, obligando a sus respectivas direcciones a tomar medidas laborales o, al menos, a planteárselas.

Afectadas por la debilidad global del sector, el estrecho de Ormuz ha sido la última gota que ha ‘colmado el vaso’ para ambas.

En el caso de Tubacex, poniendo en juego su macropedido millonario con Adnoc, y en el caso de Tubos Reunidos, dada la incertidumbre añadida que esto suma a la ya delicada situación, como uno de escollos que hace que, por el momento, ningún inversor se atreva a entrar en una compañía endeuda.

Pese al impacto en ambas, hay un hecho que ha marcado los tiempos y el resultado en este caso: la diversificación del mercado.

Y es que mientras Tubos Reunidos bebía principalmente de Estados Unidos como cliente principal, provocando que el impacto de la política proteccionista de Trump le afectase directa e inevitablemente en sus cuentas; Tubacex cuenta con implantaciones en el país norteamericano así como con clientes esparcidos a lo largo del mapa -incluido el importante y milmillonario pedido en Abu Dabi- por lo que, inicialmente, el golpe de los aranceles fue menor.

Trabajadores de la plantilla de Tubos Reunidos

Trabajadores de la plantilla de Tubos Reunidos Europa Press

El primer impacto, en Tubos Reunidos

Así, el primer impacto, el de los aranceles interpuestos por el presidente de Estados Unidos al acero europeo, impactó de lleno en Tubos Reunidos, que ya contaba con una importante deuda a sus espaldas.

Esto, sumado con la incertidumbre que la decisión del mandatario provocó en el mercado del metal, provocó que la compañía anunciase, el pasado 9 de febrero, la puesta en marcha de un Plan de Viabilidad que incluía un ERE inicialmente planteado para 301 trabajadores de sus planta de Trápaga y Amurrio.

Aunque finalmente este se ha cerrado con 242 salidas, la deuda que arrastra la firma alavesa -263 millones de euros, casi 30 millones más que en 2024- hace muy compleja su viabilidad.

Son muchas las opciones que actualmente se están barajando en torno a los próximos pasos que Tubos Reunidos tomará, siendo las únicas favorables la entrada de un posible inversor que se haga cargo de la deuda -algo que como ya han apuntado numerosos agentes es complicado dada la magnitud de la misma- o la reestructuración de esta por parte de la Sepi, algo que este órgano ya ha insistido en que no está dispuesta a hacer.

Trabajadores de Tubacex

Trabajadores de Tubacex Tubacex

Una buena noticia en Tubacex

El segundo impacto: el conflicto abierto en Oriente Medio y el consecuente cierre del estrecho de Ormuz, ha trastocado los planes de Tubacex, en especial respecto a su pedido en Abu Dabi con Adnoc, la mayor petrolera del país.

Un pedido millonario en el que estaban depositadas, dada su magnitud, las perspectivas de recuperación de una compañía también ya afectada por la "debilidad del sector".

En sus últimos resultados anuales presentados, los correspondientes a 2025, la compañía ya detalló que su beneficio neto alcanzó los 15,9 millones de euros, un 30,5% menos que los casi 23 millones alcanzados el año anterior, y en el arranque de 2026 continúa la tendencia a la contracción del beneficio.

Las ventas del fabricante de tubos cayeron un 6,3% frente a 2024, por la debilidad general del mercado y su "impacto en volúmenes y un menor peso relativo de productos de menor valor añadido", impacto que fue amortiguado gracias al modelo integrado de Tubacex, su diversificación geográfica y su presencia en múltiples sectores y nichos de alto valor añadido.

Entre ellos, precisamente el contrato de ADNOC, que superó los volúmenes inicialmente previstos para 2025, elevando de forma temporal el capital circulante en el periodo. Así, la compañía cuantificó en 82,3 millones de euros el impacto conjunto del contrato de Adnoc en capital circulante considerando el efecto en las unidades productivas involucradas.

Por eso, para esta firma es tan importante la reapertura del estrecho de Ormuz y la estabilidad en el mercado de Oriente Medio, un mercado que acapara el 44% de sus ventas.

La semana eso sí termina para Tubacex con la mejor de las noticias posibles en el frente laboral, un acuerdo con la mayoría del comité de las plantas vascas para renovar el acuerdo hasta 2029.

El pacto da estabilidad a medio plazo de cara a recuperar la normalidad en Abu Dabi, que seguirá aportando carga de trabajo a las plantas vascas, y también para la consecución de nuevos pedidos en otros mercados.