Íñigo Juez, presidente de Ajebask

Íñigo Juez, presidente de Ajebask Araba Press

Empresas ENTREVISTA

Iñigo Juez (Ajebask): "En Euskadi hay mimbres para ser un referente mundial pero nos falta ambición colectiva"

El presidente de Ajebask, Iñigo Juez, repasa en Crónica Vasca la situación de las empresas vascas especialmente afectadas por el conflicto abierto recientemente en Oriente Medio

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La crisis de la automoción europea, la guerra en Ucrania, los aranceles de Trump y, recientemente, el conflicto abierto en Oriente Medio… La economía global lleva años encadenando diferentes crisis que han puesto en jaque los planes de negocio de muchas compañías.

Algunas miran como el aumento del precio de la energía y del petróleo o los posibles escollos en sus cadenas de suministro pueden hacer peligrar su negocio; otras se muestran incapaces de poder planificar su hoja de ruta a medio y largo plazo.

El presidente de Ajebask, la Asociación de jóvenes empresarios de Euskadi, Iñigo Juez (Vitoria, 1986), recibe a Crónica Vasca y detalla cómo se preparan las firmas vascas para afrontar esta situación ya estructural.

A grandes rasgos, ¿cómo es actualmente la situación de las empresas vascas?

Estamos encadenando una crisis tras otra. Hace 6 años empezamos con el tema del COVID, luego con el confinamiento y todas las medidas que se tuvieron que tomar en aquel momento. Luego vino la crisis de suministros, acompañado también de una inflación bastante galopante y un aumento de los tipos de interés. Cuando ya parecía que estábamos saliendo, llegó la guerra de Ucrania, con el tema energético, los aranceles y ahora estamos notando el impacto de lo que ocurre en Oriente Medio… Esto afecta a las empresas en todos los sentidos, a las grandes y a las pequeñas… Y se está generando un pequeño estado de desánimo porque parece que estamos en una crisis permanente.

Por sectores, ¿cuáles están notando que son los más afectados tras este último conflicto?

Todos los que tienen relación con el consumo de crudo y de sus derivados, ya no solamente para fabricar sino para el transporte. Es decir, prácticamente todos los procesos industriales. Y las previsiones son que esto es algo que no se va a solucionar en los próximos meses, sino que va a estar todavía coleando durante bien entrado este año. Por eso, es importante que las empresas tengan planificación, para poder capear un poco esto.

Incertidumbre global

Todos estos problemas que estamos viendo en las empresas responden a un contexto que en los últimos años ha cambiado, que es que ahora ya no competimos con empresas locales de alrededor nuestro, sino que competimos con empresas globales

Aquí es donde entra en juego el tema de la incertidumbre, ¿no? Y la incapacidad de hacer planes a medio-largo plazo…

Es muy difícil tomar decisiones o hacer una planificación a tres, cuatro, cinco meses vista, porque estamos con la sensación de que no sabemos qué va a venir después o cómo va a funcionar el entorno. A estos conflictos permanentes hay que añadir, además, la disrupción de la IA, que evoluciona prácticamente diariamente… No sabemos en qué momento esto va a tener cierta estabilidad.

Los diferentes conflictos abiertos en esta ‘crisis permanente’ que ha enumerado han provocado en los últimos meses que importantes empresas tractoras de la comunidad sufran consecuencias. Mercedes el año pasado, por ejemplo, y Tubos Reunidos o Tubacex ahora, cuya actividad, a su vez, genera trabajo para numerosas firmas más pequeñas…

Evidentemente, estas lo están notando porque todas estas crisis se extienden dentro de todas las ramificaciones y todo el tejido industrial y empresarial; e incluso de comarcas enteras, como por ejemplo, Ayala. Esto hace que derive también en temas más sociales y que tenga implicaciones en el ciudadano normal. Pero aquí es importante que lo veamos como un contexto global. Todos estos problemas que estamos viendo en las empresas responden a un contexto que en los últimos años ha cambiado, que es que ahora ya no competimos con empresas locales de alrededor nuestro, sino que competimos con empresas globales.

Ínigo Juez, presidente de Ajebask

Ínigo Juez, presidente de Ajebask Araba Press

¿Y esto cómo impacta en el tejido empresarial vasco?

Si estás en una competencia global, te afecta directamente lo que pasa en otras partes y empresas del mundo, como lo estamos viendo ahora con el tema de Oriente Medio. Estamos viendo que entran muchos competidores de Asia y de otros países que están haciendo las cosas muy bien y son más competitivos en ciertas cosas.

Y ante esto, ¿qué puede hacer el empresario vasco?

Es importante que se fije un marco en el que se quiera trabajar y que este se defina a nivel colectivo, de consenso entre todo el mundo, instituciones, empresas, ciudadanos… Estipular a dónde queremos ir a X años vista.

Hablando de la competencia asiática, fue muy sonada la pérdida de Hithium, el fabricante de baterías chino que se acabó decantando por Navarra… Hablando de pérdida de inversión extranjera han sido muy sonadas las palabras del diputado general, Ramiro González, sobre que “el nivel de inversión extranjera es la más alta de la historia”.

Creo que aquí es importante destacar que en Euskadi tenemos los mimbres para poder ser un referente a nivel mundial, pero nos falta ambición colectiva. Tenemos muchas herramientas que nos permiten poder ocupar un lugar de liderazgo, no solo en Europa, sino a nivel mundial. Nosotros queremos que venga inversión extranjera pero tenemos que ser más proactivos para facilitar que cualquier empresa pueda venir.

¿Y esto cómo sería?

En términos de costes, ayudas fiscales y personales. Tenemos que ser lo suficientemente competitivos en todas estas facetas para poder atraer muchas más empresas.

En este sentido, ¿son las herramientas impulsadas por las instituciones una ventaja?

Hay una ventaja en Euskadi y es que tenemos unas instituciones forales que están muy cerca de la empresa y gobiernan desde lo local. Y es importante también poner eso en valor. Están haciendo un buen trabajo, de hecho, se ha puesto de manifiesto estos días con la mejora del tema fiscal por el tema de la guerra en Irán. Y eso lo están haciendo las instituciones aquí, no lo están haciendo ni el Estado ni Europa. Y el Gobierno vasco también se está moviendo bien.

Sobre la figura del empresario

Los ciudadanos tienen que entender que si no hay empresas no hay calidad de vida, y si no hay empresarios no hay empresas

Entonces, ¿son suficientes?

Sí que se está moviendo, pero es importante que seamos muy ambiciosos. Euskadi puede llegar a tener una posición muy relevante a nivel mundial, pero hay que querer hacerlo. Y con eso me refiero a que tiene que haber un consenso entre todos los agentes, incluida la ciudadanía, porque la ciudadanía tiene que tener claro que es muy importante apoyar a las empresas.

Iñigo Juez, presidente de Ajebask

Iñigo Juez, presidente de Ajebask Araba Press

Esa sería otra parte. Con esto, me refiero a que en los últimos años el concepto empresarial o del empresario se ha visto denostado. Y tampoco se fomenta lo suficiente el hecho de emprender, de apoyar a las empresas. Los ciudadanos tienen que entender que si no hay empresas, no hay calidad de vida, y si no hay empresarios no hay empresas, con lo cual al final es todo una cadena. Los sindicatos tienen que entender que aquí vamos todos a una. Y los partidos políticos tienen que entender que nos estamos jugando mucho en los próximos meses.

Toda esta situación también estaría afectando a la negociación de convenios pendientes… Desde la parte sindical señalan que en algunos casos esta se estaría usando de “excusa” para retrasar las negociaciones. Como presidente de Ajebask, ¿cómo lo ve?

Todas las empresas y todos los empresarios están siempre en disposición de hablar, por lo menos los que yo conozco, porque saben perfectamente que sin los trabajadores no van a ningún sitio. No creo que haya una falta de voluntad por parte de las empresas, pero sí que entiendo que es complicado porque son decisiones fuertes que vinculan a empresas de muchos trabajadores durante varios años y hay que hacerlo de una manera sosegada y sobre todo estable.