Hace justo un año, Ternua Group, con sede en la localidad guipuzcoana de Mondragon, presentó concurso de acreedores voluntario ante el Juzgado de lo Mercantil número 2 de San Sebastián después de cerrar su último ejercicio con una deuda de 16 millones de euros. Una noticia que sorprendió a los habitantes del territorio vasco al ser uno de los grupos textiles más históricos de la región.
"El crítico momento por el que está atravesando el sector textil a nivel mundial, que ha puesto en jaque a primeras firmas internacionales tras un ajuste de mercado tremendo y sin precedentes, nos ha impactado duramente", aseguró en un comunicado el grupo empresarial vasco.
El grupo, que contaba con una planta de producción en Etxalar (Navarra) y 180 trabajadores, cerró su último ejercicio con "una facturación de 29,2 millones de euros, un resultado negativo y una deuda de 16 millones". Tuvieron que pasar meses hasta conocer algo nuevo sobre el futuro de sus cuatro marcas: Loreak Mendian, Ternua, Astore y Lorpen.
"El crítico momento por el que está atravesando el sector textil a nivel mundial nos ha impactado duramente"
Comunicado de Ternua Group
La primera de ellas fue adquirida a principios del mes de octubre, después de que uno de los propios fundadores de Loreak Mendian, mediante la compañía Borobitex, comprara la marca a Ternua Group por 800.000 euros en total. De esta manera, adquirió la firma y se hizo cargo de los 18 empleados de la plantilla de la marca de ropa.
Pocos días después, la cooperativa Dikar, dentro del grupo empresarial Mondragon, sorprendió con la adquisición de la marca Ternua tras la aprobación judicial de su oferta en el proceso concursal de Ternua Group. La operación, aprobada por el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Donostia-San Sebastián y que cuenta con la participación de Mondragon, se cerró en 1,5 millones de euros y garantizó desde un inicio 56 empleos.
Fachada de Ternua Group.
Astore, la única sin propuestas firmes en 2025
Dos operaciones que se cerraron en escasos días y que invitaron al optimismo de cara a conocer el futuro tanto de Lorpen como de Astore.
De hecho, así fue. El Juzgado de lo Mercantil número 1 de Donostia-San Sebastián autorizó la venta de Lorpen a la sociedad Artain25 S.L, un grupo de trabajadores navarros de Ternua Group, por una cifra que asciende a 400.000 euros. De esta manera, la marca se mantenía en Etxalar y daban continuidad a su negocio. Tuvieron que reunirse 25 personas para salvar la marca especializada en calcetines técnicos y prendas térmicas de alto rendimiento.
De esta manera, todos los ojos estaban puestos en Astore,la única que no recibió una propuesta firme en 2025. Nacida en 1988 y protagonista de los grandes momentos que ha vivido el deporte vasco en las últimas décadas, no pudo evitar que sus ingresos cayeran, especialmente en el último lustro. El adiós definitivo a la pelota vasca, sumado a la bajada de las ventas por la subida de los intereses, jugaron una mala pasada a un histórico como Astore.
La salvación de las cuatro marcas de Ternua Group no evitará el adiós de unos 80 trabajadores, a falta de conocer el número exacto de empleos garantizados que tendrá Astore
Su destino se antojaba complicado y finalmente tuvo que ser subastada el pasado mes de enero. Un grupo de empresarios riojanos vinculados a la cadena 'Más por Menos' la adquirió finalmente por un precio muy alejado del resto de marcas: 60.000 euros.
Después de varios meses de inquietud, se hizo oficial esta misma semana, completando de esta manera la venta de las marcas que formaban Ternua Group.
Un año después de que Euskadi amaneciera leyendo que Ternua Group se encontraba en serio riesgo de desaparición, se han salvado todas ellas por un precio total de 2,7 millones de euros: 1,5 millones Ternua, 800.000 euros Loreak Mendian, 400.000 euros Lorpen y 60.000 euros Astore.
El grupo, que estaba formado por alrededor de 180 trabajadores aproximadamente, no evitará el adiós de unos 80 empleados, a falta de conocer el número exacto de empleos garantizados que tendrá Astore.
El logotipo de Astore, frente a la fachada principal de Ternua Group, en Mondragon.
