Emilia Málaga, presidenta del Consejo de Relaciones Laborales

Emilia Málaga, presidenta del Consejo de Relaciones Laborales Araba Press

Empresas

El CRL reconoce que las reuniones son en castellano y deja en manos "de las partes" la petición de ELA sobre el euskera

El organismo sociolaboral dice que no puede conocer "la capacidad lingüística" de quienes participan en el casi medio centenar de comisiones sectoriales abiertas

La división por el euskera salta a los convenios

Publicada
Actualizada

La presidenta del Consejo de Relaciones Laborales (CRL), Emilia Málaga, ha presentado el informe del pasado año de su organismo y ha respondido al anuncio de ELA de que usará en las mesas sectoriales únicamente el euskera a partir de septiembre.

El CRL está implicado en el asunto porque la propia central de Mitxel Lakuntza apeló a este organismo para que ponga medios de forma que las reuniones puedan celebrarse en euskera, advirtiendo de que su sindicato se manejará en este idioma aunque no haya un sistema de traducción.

En relación a la realidad actual en el día a día en las sedes del CRL, su presidenta ha reconocido que la mayoría de las reuniones se desarrollan en castellano, aunque los trabajadores del organismo sí conocen el euskera y lo hablan si así lo demanda el interlocutor.

Mitxel Lakuntza, secretario general de ELA

Mitxel Lakuntza, secretario general de ELA EFE

400 reuniones al año

Sobre lo que ocurrirá a partir de septiembre, Málaga ha dejado claro que corresponde "a las partes", es decir a patronales y sindicatos, decidir en qué idioma se celebran las reuniones negociadoras, aunque ya ha avanzado que por el elevado volumen de estas, unas 400 al año en las tres sedes de Euskadi, es difícil conocer hasta qué punto es realista la petición de ELA.

"No tenemos la capacidad de conocer el nivel lingüístico (de quienes participan en las reuniones)", ha dicho Málaga en referencia al alto número de comisiones bipartitas sectoriales ahora mismo abiertas, cerca de medio centenar en total (ELA no tiene representación en todas).

CCOO y UGT, en cierta medida los más señalados por la propuesta de ELA, la criticaron duramente el mismo martes acusando a la organización de Lakuntza de buscar generar "trincheras" y de hacer una propuesta "ajena a la realidad" de Euskadi.