Presentación del hub para aprovechar CO2 industrial y almacenarlo en BBG, con José Ignacio Zudaire (Petronor) y el consejero Mikel Jauregi / Irekia

Presentación del hub para aprovechar CO2 industrial y almacenarlo en BBG, con José Ignacio Zudaire (Petronor) y el consejero Mikel Jauregi / Irekia

Empresas

El beneficio de BBG cae a la mitad y reduce la renta del Gobierno vasco por los negocios del gas

El EVE ingresó en 2025 algo menos de 8 millones de euros en dividendos por sus participaciones en las dos plantas de gas del Puerto de Bilbao, Itsas Gas y Enagás Transporte del Norte

El Gobierno vasco espera a una "reflexión estratégica" en BBE para decidir sobre su participación en la central

Enagás procesará CO2 industrial en la planta de gas del Puerto de Bilbao

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El Gobierno vasco ingresó a través de dividendos por sus participaciones en sociedades relacionadas con el negocio del gas en torno a 7,6 millones de euros el año pasado, una cifra sensiblemente más baja que en ejercicios previos.

La clave está en BBG (Bahía Bizkaia Gas), el almacén compartido con Enagás situado en el Puerto de Bilbao, que pasa de un resultado de más de 16 millones a poco más de 7,5 millones, lo que prácticamente deja en la mitad la aportación al Ejecutivo vasco a través del EVE.

Así se recoge en las últimas cuentas auditadas del Ente Vasco de la Energía, que elevan sin embargo el beneficio del año de Bahía Bizkaia Electricidad (BBE), en la que el Gobierno vasco tiene el 25% (la participación restante pertenece a Gunvor).

Esa cuota minoritaria hace que la mejora se diluya en comparación con el bajón de la aportación de BBG, causa principal de la merma global de la aportación del negocio gasista a las arcas públicas vascas.

Pese al nuevo competidor de El Musel desde finales de 2023 y a que la regasificadora asturiana se postula para seguir ganando actividad, los tráficos de gas en el Puerto de Bilbao siguen al alza y la dinámica continúa en la primera mitad de 2026.

Recepción del metanero mil en la planta de regasaficación de Bahía de Bizkaia Gas.

Recepción del metanero mil en la planta de regasaficación de Bahía de Bizkaia Gas. EuropaPress

Cuatro vías de ingresos

En concreto, el EVE ingresa cerca de 3 millones el año pasado por su participación en BBE, por otros 3,8 millones de BBG (el almacén de gas había supuesto el año anterior cerca de 8 millones).

Dejando de lado Shesa, la sociedad de extracción de gas en vías de disolución en cumplimiento de la ley energética, la factura se completa por dos vías de ingresos menores.

Por un lado hay medio millón más procedente del 10% que el EVE tiene en la sociedad de tuberías de gas en la cornisa cantábrica (Enagás Transporte del Norte), herencia de la vieja Naturgas.

Por otro, se ingresan 300.000 euros más por Itsas Gas Bunker Supply, dedicada al suministro de gas a buques, con lo que el total recibido por el EVE por estas cuatro sociedades queda ligeramente por debajo de los 8 millones.

Planta de producción de acero de Sidenor en la localidad vizcaína de Basauri

Planta de producción de acero de Sidenor en la localidad vizcaína de Basauri Luis Tejido Efe

Las renovables, todo inversión

En cuanto a otras participadas en clave renovable, destaca la aportación mínima pero positiva de Aixeindar, compartida con Iberdrola y que promueve el primer complejo eólico en construcción en Euskadi en 20 años en Labraza, mientras que sigue en negativo Eguzkind, el proyecto conjunto con Sidenor para montar parques fotovoltaicos en Cataluña.

También dejan un resultado negativo iniciativas en desarrollo como Basque Hydrogen (la sociedad público-privada para alimentar con hidrógeno la planta de combustibles sintéticos de Petronor), la planta de Bioartigas o, como en 2024, la sociedad de investigación de energías marinas compartida con el Gobierno central Bimep.

Cabe recordar, volviendo a la rentabilidad del gas, que el Gobierno vasco está obligado tras la última ley de cambio climático a vender sus participaciones en esas cuatro sociedades que aportan dividendos antes de 2030.

Solo un giro estratégico en alguna de esas compañías enfocado a abandonar la utilización de gas de origen fósil para un nuevo enfoque sostenible podría abrir una ventana de cara a la permanencia del Ejecutivo en el accionariado.