Eva Arguiñano, repostera.

Eva Arguiñano, repostera. @eva_arguinano vía Instagram

Gastronomía

Eva Arguiñano (65 años), repostera: "Es uno de los postres más ricos de Navarra y puede estar 1 día de reposo en la nevera"

En una de sus recientes apariciones para 'Cocina Abierta', la vasca ha enamorado a la audiencia con una joya cremosa que los vascos casi no conocen. 

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El dulce persigue a Eva Arguiñano desde hace años. La repostera vasca no ha parado de estar con las manos en la harina desde entonces ofreciendo a los espectadores unos finales sorprendentes para cada comida. Es el caso de su reciente receta Costrada de Aoiz, pastel navarro ligado a la localidad del mismo nombre

Un dulce crujiente y cremoso, como explica la web de recetas, Hogarmania, en su artículo Costrada de Aoiz, receta de Eva Arguiñano, originado gracias al aprovechamiento de la manteca de cerdo después de la matanza. El postre contiene una capa superior que, una vez dorada en el horno, queda muy crujiente.

"Antiguamente no era un dulce del día a día. Por lo calórico y especial, se reservaba para la matanza y para las fiestas patronales de San Miguel Arcángel. Contundente, sí, y a la vez cremoso y apetecible, gracias al relleno de crema pastelera. Lo ideal es tomarla atemperada, con la costra bien crujiente y la crema lista para fundirse en la boca", subraya la web. 

Una joya dulce

En una de sus recientes apariciones para el programa de Antena 3, Cocina Abierta, la vasca ha enamorado a la audiencia con uno de los "postres más ricos de Navarra"

"Hoy vengo con una maravillosa receta. Hace 15 días en Beasain, el día que te hicieron a ti cofrade de honor, estuvimos con muchos cofrades, y entre ellos había una cofradía que era la de la Costrada de Aoiz. Y es lo que vamos a hacer hoy. Un postre súper rico", comenzaba Eva en el vídeo difundido a través de su cuenta de Instragram.

"Un dulce tradicional, generoso y con historia. De los que no pasan de moda. Una cofradía que se fundó por 6 personas en el 2014 para que no se perdiese esta receta", continuó la repostera. 

Su elaboración es muy sencilla. Para la receta se necesitan "nueve yemas de huevo, 300 g de manteca a punto de pomada, 300 g de azúcar, 300 g de harina, una clara de huevo para pintar, azúcar glas para espolvorear y menta para decorar. Para la crema pastelera: un litro de leche, tres yemas de huevo, 75 g de azúcar, 60 g de harina refinada de maíz y 1 rama de canela".

Comenzamos mezclando con la batidora la manteca a punto de pomada con el azúcar en un recipiente e incorporando lentamentamente las yemas sin dejar de batir. 

Añadimos la harina y removemos bien con la ayuda de una espátula y con las manos después hasta crear una masa poco ligera. La envolvemos en film transparente y dejamos que enfríe en el frigorífico. "Puede estar de 1 día para otro", apunta Arguiñano. 

A la hora de hacer la crema pastelera, tenemos que infusionar en la cazuela la leche (reservamos otra poca) y una rama de canela, explica Hogarmania. Tenemos que mezclar, a continuación, la leche reservada con la harina de maíz. Agregamos las yemas y el azúcar y mezclamos bien. Vertemos la leche infusionada en el bol y removemos. 

Pasamos la mezcla a la cazuela y cocinamos todo sin dejar de remover unos 10 minutos. Debe espesar. Quitamos la rama de canela, cubrimos la crema pastelera con film transparente y dejamos que enfríe. 

Debemos partir la masa en dos para crear el pastel. Podemos uno de los trozos de masa entre dos recortes de papel para horno y la aplastamos con la ayuda de un rodillo hasta que se estire lo suficiente. 

Cubrimos, acto seguido, el fondo con la masa y la extendemos con los dedos por los bordes del molde. Tiene que quedar muy bien cubierto. Agregamos la crema pastelera. 

La otra mitad de la masa la amasamos con un rodillo. Esta debe quedar un poco más dura. Cubrimos la costrada con la otra parte de la masa. Sellamos los bordes con la mano, uniendo la parte de abajo con la superior.

Pintamos la parte de arriba con clara de huevo y vertemos azúcar glas. Precalentamos el horno a 170 grados y horneamos poco más de media hora. Cuando la capa de arriba esté dorada, apagamos el horno mientras dejamos el pastel dentro reposando una hora. Por último, lo sacamos y dejamos que enfríe.