Un plato de ensalada griega.

Un plato de ensalada griega. iStock

Gastronomía

Grecia da una lección a Euskadi: la auténtica ensalada no lleva lechuga, el secreto está en el tomate y el queso

Este manjar fresco es atractivo no solo por su frescura, sino por su versatilidad, ya que las ensaladas se pueden preparar de muchas maneras diferentes.

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Frescura, sabor, color e ingredientes de calidad. La ensalada es el plato 'top' en verano por ser uno de los más nutritivos e hidratantes en pleno calor. Al igual que el gazpacho, el salmorejo y otros platos veraniegos, la ensalada aporta una variedad de beneficios a nuestro organismo.

Este manjar fresco es atractivo no solo por su frescura, sino por su versatilidad, ya que las ensaladas se pueden preparar de muchas maneras diferentes. Es muy frecuente añadir lechuga, tomate y alguna que otra proteína, además de legumbres o cereales, aunque existen distintas maneras de elaborarla.

El truco de Grecia

A diferencia de Euskadi, donde para la mayoría de ensaladas se hace uso de la lechuga, Grecia emplea otros ingredientes que, juntos, aportan una gran frescura. Las ensaladas griegas son simples, pero deliciosas. No necesitan muchas florituras, tan solo la sencillez del queso feta, pepino, tomate, cebolla roja, aceitunas de kalamata, orégano, sal y aceite de oliva virgen extra.

Más allá de los ingredientes base, el éxito de una buena ensalada griega reside en la calidad y frescura y en el corte de los ingredientes. Por ello, necesitamos tomates muy jugosos o maduros y un pepino en su punto. Todo ello acompañado de un feta de calidad y unas buenas olivas negras.

Con respecto al corte, a diferencia de España, en Grecia se cortan los ingredientes gruesos o en un término medio. No se pican las verduras ni se cortan de forma fina. Lo ideal sería cortar unos buenos dados de tomate y tiras medianas de cebolla y rodajas con un grosor medio de pepino.

Cuando tengamos listo cada ingrediente, los añadimos todos en un bol bien grande y lo rematamos con el queso feta, un poquito de sal y un buen chorro de aceite de oliva virgen extra. Por último, incorporamos las olivas y el queso feta también cortado en dado y agregamos un poco de orégano fresco. Si lo preferimos, también podemos incluir un poco de limón y disfrutar de la ensalada con otros ingredientes.

La combinación de estos ingredientes frescos y naturales, como el tomate, el pepino y la cebolla, aportan una gran cantidad de beneficios, pues son ricos en agua, vitaminas y antioxidantes, lo que nos ayuda a mantenernos hidratados y a que el organismo funcione correctamente.

Asimismo, contienen fibra, que ayuda en la digestión y sensación de saciedad. Por su parte, el queso feta y las aceitunas contienen grasas saludables y proteínas que permiten mantener la energía y el equilibrio del plato. Se trata de una ensalada, en definitiva, ligera y muy completa, perfecta para una dieta equilibrada.