La actriz Úrsula Corberó. Juan Naharro Gimenez
El bar de referencia en Europa que enamoró a Úrsula Corberó: 3.400 botellas de whisky, 200 referencias y los mejores pinchos
Se trata de un museo que guarda las mejores bebidas, por lo que los clientes cuentan con una enorme variedad para escoger y degustar los mejores cócteles.
Más información: Elena Arzak (56 años), chef: "Para que el pescado se mantenga jugoso, lo cocemos poco más de 10 minutos y dejamos que enfríe".
Euskadi se encuentra muy marcado por su gastronomía, algo que cautiva a los rostros más conocidos, que no se olvidan de los platos y bebidas más conocidos. Lo demuestran cada vez que pisan el territorio, incluso cuando pasan por la capital guipuzcoana para asistir al Festival de San Sebastián, que luego suelen recorrer la villa y encuentran los mejores rincones donde comer.
Una de las actrices más conocidas en la industria del cine internacional, Cate Blanchett, no se quedó atrás tras conseguir su Premio Donostia en el festival de 2024. La actriz decidió disfrutar en un restaurante muy conocido en la villa. Un plan parecido al que realizó la española Úrsula Corberó, pero ella se pasó por un bar.
Corberó acudió a los premios para presentar El jockey y, después, se decantó por uno de los locales más famosos de la capital: se trata de un museo que guarda las mejores bebidas, por lo que los clientes cuentan con una enorme variedad para escoger y degustar los mejores cócteles.
El rincón que se ganó a Corberó
Copas, botellas únicas y, sobre todo, miles de recuerdos almacenados. Desde barricas de Oporto hasta los whiskys más reconocidos y no tanto. El Museo del Whisky es uno de los bares de referencia en Europa y uno de los mejores de España por su gran cantidad de botellas (3.400), 200 referencias y, además, unos pintxos asombrosos, tal y como asegura la Guía Repsol en su artículo Más de 30 años de barra y alquimia.
Los dueños aterrizaron en Donostia hace más de 30 años y desde hace décadas hasta la actualidad no han dejado de cautivar a la clientela gracias a sus mentes creativas y unas vitrinas repletas de "muestras singulares, exclusivas y curiosas" que llegan en pequeñas garrafas o en ampollas desde Tasmania, Kenia, Irlanda, Japón, Camboya, India, Malawi o Taiwán, entre otros países.
Uno de los ejemplares más singulares es su Whisky Balvenie 50 destilado en 1937, con medio siglo de barrica. "Algunas de ellas tan únicas que cuando se agotan es imposible reponerlas porque ya no existen. La carta es solo un pequeño testimonio de lo que hay tras la barra", subraya la web.
Al local no solo se va a "mirar", sino a disfrutar, pues la magia de un perfecto gin-tonic o de variados chupitos de whisky no deja a nadie indiferente, como su especialidad de la casa: el whisky ahumado. Este se puede degustar incluso en un cóctel Mai Tai. Además, sobresalen sus cócteles Bang bang, que lleva brandy; Gran Marnier y ron especiado o un Full Moon (mojito con un poco de pomelo).
Como curiosidad, el bar cuenta con la coctelera más pequeña del mundo (tiene un récord Guinness en 1995), unos caramelos de gin-tonic y un piano-bar escondido en la planta baja, y permite disfrutar de sus famosos 'puñejuegos' a los que jugaron los actores Chris Hemsworth y Elsa Pataky en su paso por el Museo del Whisky.