El chef Karlos Arguiñano.

El chef Karlos Arguiñano. @karlos_arguinano vía Instagram

Gastronomía

Arguiñano, chef: "Para hacer el helado más cremoso no uses huevo, mezcla 250 ml de nata y 370 gramos de leche condensada"

Para aportar cremosidad y textura el uso del huevo suele ser fundamental. Sin embargo, a Arguiñano le basta con usar unos pocos sencillos ingredientes.

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El helado es uno de los alimentos más populares en verano por su capacidad para refrescarnos. Tal y como acaba de señalar el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, la compra de helados para el consumo doméstico registró un aumento en España durante el último año móvil (desde junio de 2025 hasta mayo de 2025). Así, los hogares españoles consiguieron hacerse con 151,97 millones de litros de helado, un 11,7 % más que en el mismo periodo de 2025.

Su capacidad para hidratar y hacer frente a las altas temperaturas se fusiona con su atractivo gastronómico, volviéndolo un producto fundamental de la cesta de la compra en verano. Un placer capaz de adaptarse a todos los bolsillos y que cuenta con una gran variedad de sabores y formatos.

Algunos incluso con el objetivo de ahorrar y probar prefieren hacerlo en casa, por lo que el cocinero Karlos Arguiñano cuenta con una receta perfecta y muy fácil de helado de frambuesa.

El truco de Arguiñano

Para aportar cremosidad y textura se suele hacer uso del huevo, algo muy común que figura en las recetas tradicionales. Sin embargo, a Arguiñano le basta con usar unos pocos sencillos ingredientes.

A la hora de elaborar su helado más cremoso de frambuesa, el chef vasco usa 400 gramos de frambuesas, 370 gramos de leche condensada, 250 ml de nata para montar, 50 gramos de azúcar, 12 o 16 frambuesas para decorar y hojas de menta.

Comenzamos, como apunta el portal gastronómico de Hogarmania, colocando las frambuesas con el azúcar en una sartén y reservamos las demás. Cocinamos todo a fuego medio unos pocos minutos hasta que quede una mermelada o puré.

Acto seguido, lo pasamos todo a un cuenco, removemos con la ayuda de la varilla y dejamos que enfríe. Montamos la nata (es importante que esta esté muy fría para poder montarla bien) con la batidora de varillas o unas varillas y cuando esté a punto, incorporamos la leche condensada. Mezclamos bien con movimientos envolventes y suaves.

Añadimos el puré de frambuesas y las frambuesas reservadas previamente. Mezclamos y pasamos a un molde alargado. Cubrimos con film transparente y lo metemos en el congelador unas tres o cuatro horas.

Cuando quede una hora para comerlo, lo pasamos del congelador al frigorífico, desmoldamos y servimos un par de porciones por persona. Decoramos todo bien con unas cuantas frambuesas y una hoja de menta.

De esta manera, obtendremos un postre capaz de enamorar a todos los golosos y con un sabor potente sin necesidad de emplear mucho esfuerzo.