Adolescente con pecho hundido
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La cirugía del pecho hundido da un salto adelante con implantes 3D personalizados
El ‘pectus excavatum’ es una deformidad congénita de la pared torácica y los avances quirúrgicos permiten hoy abordarlo con tratamientos más precisos, personalizados y menos agresivos
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El pectus excavatum afecta aproximadamente a una de cada 400 personas y es más habitual en hombres. La deformidad suele hacerse especialmente visible durante la adolescencia, una etapa en la que el impacto sobre la imagen corporal y la autoestima puede ser considerable.
Aunque en muchos casos no pasa de ser una preocupación estética, las formas más severas pueden llegar a afectar a la función cardiopulmonar e incluso limitar la capacidad para realizar ejercicio físico.
Una cirugía en constante evolución
En los últimos años, las opciones para corregir esta alteración han avanzado de forma notable. “La evolución de la cirugía en los últimos años ha abierto la puerta a soluciones cada vez más precisas, menos invasivas y adaptadas a cada paciente”, explica el doctor José Miguel Izquierdo, jefe del servicio de Cirugía Torácica de Policlínica Gipuzkoa, perteneciente al Grupo Quirónsalud.
A las técnicas tradicionales, como el procedimiento de Ravitch, se han incorporado alternativas más modernas como la técnica de Nuss, que permite corregir la deformidad mediante la colocación de una barra metálica detrás del esternón.
El impulso de la tecnología 3D
Uno de los avances más destacados es la utilización de prótesis de silicona fabricadas a medida mediante tecnología 3D. Este sistema permite corregir el defecto sin necesidad de modificar la estructura ósea del tórax, lo que reduce la agresividad de la intervención y facilita una recuperación más rápida.
Esta alternativa está especialmente indicada a partir de la adolescencia porque, según señala el especialista, “ofrece un resultado inmediato y duradero con un postoperatorio breve”.
Los propios pacientes respaldan esta evolución. Muchos destacan que pueden retomar su actividad habitual en poco tiempo y valoran especialmente el cambio que experimentan tanto a nivel físico como emocional tras la intervención.
Más allá de la corrección estética
Cada caso debe estudiarse de manera individual. La importancia de un abordaje individualizado, ya que cada caso requiere valorar tanto los aspectos clínicos como los personales. “El objetivo no es solo corregir la deformidad, sino mejorar la calidad de vida del paciente en su conjunto”, aclara el doctor Izquierdo.
La combinación de innovación tecnológica, técnicas mínimamente invasivas y tratamientos personalizados está cambiando el abordaje del pectus excavatum. Lo que hace unos años tenía opciones limitadas, hoy cuenta con soluciones eficaces, adaptadas a las necesidades de cada paciente y con recuperaciones cada vez más llevaderas.