Una persona mayor lava una zanahoria en una imagen de archivo

Una persona mayor lava una zanahoria en una imagen de archivo Unsplash

Igualdad

El 33% de las personas que viven solas en Euskadi son mujeres de más de 65 años: "Es un aprendizaje"

Una investigación presentada por Emakunde rompe con el estereotipo negativo de la soledad de las mujeres mayores

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"Vivir sola no equivale obligatoriamente a sentirse sola", concluye el informe 'Mujeres mayores que viven solas en Euskadi: ¿permiso social concedido?', presentado por Emakunde este martes y que arroja que una persona mayor que vive sola no necesariamente tiene que estar triste.

En ese sentido, lejos de la imagen estereotipada que la sociedad tiene de las mujeres, "para muchas mujeres mayores, vivir solas es un aprendizaje, una oportunidad, una etapa de crecimiento personal", ha destacado la directora de Emakunde, Miren Elgarresta

Tal y como refleja el estudio, en la etapa de la vejez, resulta más probable vivir sola siendo mujer que siendo hombre. Actualmente, el 32,5% de las personas que viven solas en Euskadi son mujeres de más de 65 años, y la mayoría de ellas (75,4%) son viudas. 

Una mujer mayor hace una foto con una cámara desechable

Una mujer mayor hace una foto con una cámara desechable Unsplash

Estereotipo de tristeza

"La experiencia de vivir sola es una experiencia que, aunque incluye momentos de tristeza o soledad, se valora mayoritariamente de manera positiva, tanto por quienes han llegado a ella por circunstancias sobrevenidas, como por quienes las han elegido libremente", asegura Elgarresta.

En este sentido, el estudio aprecia que la imagen de las mujeres que viven solas tiene un componente negativo asociado a su condición de mujer y a la edad, y se extrapola que viven en esta situación con tristeza, generando un estereotipo negativo sobre ellas. 

Por lo tanto, el informe concluye que vivir sola no equivale obligatoriamente a sentirse sola, como se desprende de la imagen estereotipada que la sociedad tiene de las mujeres mayores. 

Una señora mayor feliz en una imagen de archivo

Una señora mayor feliz en una imagen de archivo Unsplash

Otras conclusiones

Con el fin de conocer qué aspectos pueden condicionar negativamente el modo en que las mujeres mayores que viven solas afrontan esta experiencia, para establecer las medidas oportunas que reduzcan su vulnerabilidad y garantizar su calidad de vida, el estudio también arroja dos retos.

Por un lado, el reconocimiento del papel pionero de muchas mujeres que optaron por la soledad como opción de vida cuando eran jóvenes y, por otro lado, posibilitar el derecho de las mujeres mayores a vivir solas hoy en día. 

La investigación ha sido coordinada por la socióloga y gerontóloga Iratxe Herrero Zarate, quien ha contado con la participación del politólogo, agente de igualdad y formador Argandoña Fernández. Ambos llevan colaborando juntos desde hace más de dos décadas y en la actualidad codirigen el gabinete de investigación social y Logika.