Como en Vitoria. La portavoz de Elkarrekin Podemos, Miren Gorrotxategi, se reúne este sábado con el consejero de Economía y Hacienda, Pedro Azpiazu, para intentar alcanzar un acuerdo presupuestario in extremis con el Gobierno vasco. La formación morada, que este viernes ha sellado su apoyo al Presupuesto en la ciudad de Gasteiz, gobernada en coalición por PNV y PSE, fijará los mismos ejes políticos en la reunión con Azpiazu: que no se permitan las exploraciones de gas, evitar los desahucios y regular los precios de los alquileres en Euskadi.

Este será el punto de partida de la negociación. "No llevamos contrapropuestas, iremos con los acuerdos políticos de Gasteiz, que son los mínimos sobre los que queremos hablar", aseguran fuentes de Elkarrekin Podemos. La negociación bilateral para diseñar los Presupuestos vascos de 2021 ha entrado en su fase definitiva, pues el plazo de presentación de enmiendas finaliza el lunes. Tras cerrar la puerta esta semana a EH Bildu y PP+Cs, la opción morada es la única que le queda al Gobierno vasco. Su única baza. No la necesita, porque PNV y PSE suman mayoría absoluta, pero incorporar a Elkarrekin Podemos-IU en el diseño presupuestario le daría un halo de Ejecutivo conciliador.

En la reunión de este sábado intentarán salvar una negociación que encalló en el encuentro del jueves, cuando el consejero Azpiazu le comunicó a Gorrotxategi que el Gobierno solo estaría dispuesto a aceptar enmiendas por unos 94 millones de euros en dos ejercicios, ni una cuarta parte del valor de las aportaciones presentadas por su formación, que ascendían a 392,9 millones de euros. El Gobierno, según Podemos, tampoco estuvo dispuesto a negociar sus propuestas políticas. Tras dejar a un lado las iniciativas en materia fiscal, la formación morada retoma este sábado la negociación con el mismo guión que en la ciudad de Vitoria, donde este viernes ha sellado el pacto. "El acuerdo en Vitoria ha sido posible, ¿por qué no en el Gobierno?", se preguntaba la portavoz parlamentaria de Elkarrekin Podemos.

Los ejes políticos sobre los que pivotará la negociación están claros: nada de extraer gas, evitar los deshaucios y regular los precios de los alquileres en Euskadi.