El inesperado adiós de Urkullu provoca un terremoto en la política vasca a meses de las autonómicas / L.Rico - EFE

El inesperado adiós de Urkullu provoca un terremoto en la política vasca a meses de las autonómicas / L.Rico - EFE

Política

El brusco adiós de Urkullu aumenta las dudas en la campaña del PNV contra Bildu para las autonómicas

La salida del tres veces lehendakari cambia por completo el panorama político de Euskadi, antes de unos comicios donde los jeltzales tienen mucho que perder y para los que deben forjar un candidato capaz de recuperar el poder electoral del PNV

25 noviembre, 2023 05:00

La salida de Iñigo Urkullu de la carrera por la Lehendakaritza es para la política vasca mucho más que un simple cambio de candidato. Con él fuera, y después de 12 años en el cargo, Euskadi, con toda seguridad, contará con un nuevo lehendakari, independientemente de cuál sea su signo político. Un escenario que no se ve desde las elecciones de 2012 y para el que el PNV debe elegir y forjar a un nuevo candidato acorde con las necesidades electorales de los nacionalistas vascos. 

Esta decisión que ha tomado el EBB y que se conoció este viernes, pilla a los jeltzales en uno de los momentos más frágiles de su historia. Con EH-Bildu a las puertas de arrebatarles la hegemonía política y con la formación nacionalista sin un candidato claro que pueda sustituir a quien ha dirigido Euskadi durante las últimas tres legislaturas. Y antes de eso, Urkullu fue también presidente del Euzkadi Buru Batzar (EBB) entre 2008 y 2012. 

Así, con el actual lehendakari fuera, el Partido Nacionalista Vasco enfrenta un periodo de renovación para el que suenan nombres como el de la actual portavoz de la Diputación de Bizkaia, Leixuri Arrizabalaga; o el de la secretaria del EBB y presidenta de la Fundación Sabino Arana, Mireia Zarate. Ambas, mujeres con un perfil muy diferente al de Urkullu y cuya candidatura supondría una apuesta un tanto arriesgada para los jeltzales. Nunca ha habido una lehendakari mujer, y en caso de que Otegi acabe encabezando las listas de EH-Bildu, el PNV sería el único partido capaz de alcanzar este hito. 

Otro de los nombres que se han comenzado a barajar, y este, quizás, con más fuerza todavía, es el de Unai Rementeriadiputado general de Bizkaia entre 2015 y 2023, y cuyo paso atrás para las municipales y forales del 28M sorprendió especialmente. Además, Rementaria es una de las figuras mejor valoradas dentro del partido en Bizkaia, la facción con más poder dentro del PNV. 

Iñigo Urkullu/EFE

Iñigo Urkullu/EFE

Renovación necesaria

No es un secreto que el Partido Nacionalista Vasco necesita un lavado de cara para las próximas elecciones autonómicas, y debe tomar riesgos si quiere mantenerse como la primera fuerza política de Euskadi. Sin embargo, la salida de Urkullu, o por lo menos la forma tan repentina en la que se ha informado siembra más dudas de las que soluciona. 

Con 62 años, el actual lehendakari era, junto con Arnaldo Otegi, uno de los políticos más reconocidos del País Vasco, por no decir el que más, y aunque ya mostraba signos de cansancio y agotamiento después de 12 años al frente del Gobierno vasco, lo cierto es que, comparado con otros miembros de su Ejecutivo, como por ejemplo el consejero de Educación, Jokin Bildarratz -cuyo desgaste es mucho mayor-, Urkullu era el político mejor valorado por la ciudadanía de Euskadi. 

Urkullu en su toma de posesión de 2016.

Urkullu en su toma de posesión de 2016. Irekia

Aunque no había hecho ninguna referencia a su posible candidatura o a si estaba dispuesto a luchar por un cuarto mandato, Urkullu, desde que comenzó este último curso político de la legislatura, había mostrado una postura mucho más electoralista, que dejaba entrever ciertas intenciones por mantenerse como lehendakari. Incluso el propio Andoni Ortuzar señaló hace unos pocos meses que la decisión no estaba tomada y que aún veía a Urkullu con la capacidad necesaria para seguir liderando al nacionalismo vasco. 

De hecho, hasta hace poco, en todos los actos del partido, como el Alderdi Eguna, el lehendakari había tomado un papel especialmente relevante y se planteaba, pese a su edad y el desgaste político, como la opción más apropiada para aguantar el embiste de EH-Bildu.

Sin embargo, en las últimas semanas la postura de Ortuzar cuando se le preguntaba por la permanencia de Urkullu era mucho más reservada. El presidente del EBB se mostraba cauto y sostenía que la designación de un candidato era responsabilidad del propio partido, a través de un proceso que se llevaría a cabo más adelante. 

Iñigo Urkullu en el Alderdi Eguna de 2023

Iñigo Urkullu en el Alderdi Eguna de 2023 EBB

Silencio de Urkullu

Por su parte, Iñigo Urkullu, que conoció esta noticia poco después de la reunión de Ortuzar con los líderes territoriales del PNV, no ha entrado a valorar aún esta decisión de su partido. Algo que no sorprende, teniendo en cuenta el perfil cauto y reservado que el dirigente vasco ha guardado constantemente a lo largo de su carrera. De hecho, en pocas ocasiones se le ha visto al todavía lehendakari entrar directamente en polémicas o verse forzado a intervenir en discusiones políticas "ajenas" a él.

Aunque recientemente, mientras se encontraba en Japón, Urkullu tuvo que verse obligado a contestar a su compañera de partido, la presidenta del BBB del PNV, Itxaso Atutxa, cuando está abrió la puerta a que las elecciones autonómicas se celebraran en marzo del próximo marzo. Algo que el lehendakari desmintió rápidamente desde el país nipón, puesto que él, no había dado pistas todavía -ni las ha dado aún-, respecto a cuando se llevará a cabo esta cita electoral.

Las dudas sobre Otegi

A todo esto, hay que sumar otra incógnita que preocupa en Sabin Etxea y que, con toda probabilidad, habrá motivado parte de la decisión de no llevar a Urkullu como candidato: la posibilidad de que Arnaldo Otegi encabece las listas de EH-Bildu en las autonómicas. El líder soberanista ha mostrado varias veces su disposición de ser candidato, pero todavía la formación abertzale no se ha pronunciado sobre este tema. 

Aunque, este próximo lunes, EH-Bildu celebrará la mesa política del partido, en un encuentro donde la posible candidatura de Otegi podría ser uno de los puntos a tratar. 

Con Urkullu fuera de la ecuación, o por lo menos hasta que se designe un sustituto, la formación soberanista debe elegir con mucho cuidado los pasos que va a dar a partir de ahora. De a quién lleven como candidato depende buena parte del apoyo que recibirán en las autonómicas. Y aunque los resultados en el 28-M y el 23-J fueron considerablemente buenos, la elección de Otegi como candidato podría provocar ciertas dudas de una parte del electorado no tan vinculada con el soberanismo vasco, y que preferiría optar por otro perfil más moderado.