Nuevas noticias en torno al caso de las vacunas caducadas interpuestas por Osakidetza. Tras la noticia conocida esta misma semana y el aluvión de nuevas informaciones que se han sucedido los días posteriores, el Servicio vasco de Salud ha reconocido este sábado estar revisando las cerca de 170.000 vacunas puestas en 2025.
Según detalla EFE, estas serían todas las vacunas suministradas a lo largo del año pasado, 2025, a excepción de las del covid -601.600 dosis- y la gripe -dosis 301.356-, ya que en estos casos "hay certeza de que no están caducadas".
Todo ello con el objetivo de cerciorarse, admiten desde Osakidetza, de cerciorarse de si hay más incidencias que se sumen a las dosis caducadas detectadas ya de las vacunas hexavalente, triple vírica y tetravalente.
Cabe recordar que, aunque en un principio se informó de que los afectados por haber recibido vacunas con la fecha de caducidad vencida eran 253, posteriormente se redujo esta cifra a 103, ya que un informe de la Agencia Española del Medicamento estableció que, pese a que en el etiquetado del lote figuraba la fecha del 31 de octubre, la fecha efectiva de caducidad se fija en un mes después, finales de noviembre.
Además, Osakidetza descubrió posteriormente que algunos de los 103 posibles afectados no habían recibido la vacuna caducada, sino una correcta. Es el caso de quienes se inocularon segundas dosis y dosis de refuerzo. De esta manera, el número de pacientes que recibieron una vacuna caducada habría quedado en 30.
No obstante, en el proceso de investigación interna, Osakidetza descubrió que también se habían administrado vacunas caducadas de otros dos tipos: la triple vírica y la tetravalente, con un grupo de afectados potenciales de 78 personas, a los que ya se les está haciendo seguimiento.
Martínez reconoce su responsabilidad
El consejero de Salud del Gobierno vasco, Alberto Martínez, ha reconocido que el grueso de errores se concentra principalmente "en una o dos OSIs, una de ellas la OSI Donostialdea en concreto", y indicado que "queda ir más al detalle todavía".
"Si hay un fallo que responde de una persona que no ha hecho su trabajo como debiera hacerlo, tendría que asumir la responsabilidad, sin duda", ha concluido en declaraciones a EITB.
Varapalo para el departamento de Salud
Toda esta polémica ha supuesto un fuerte varapalo para el Gobierno vasco en general y el departamento de Salud en particular. Poniendo, de nuevo, a Osakidetza en el foco tras unos años de aparente calma con la nueva gestión de Alberto Martínez.
En este sentido, el parlamentario jeltzale, Joseba Díez Antxustegi, ha defendido que el consejero de Salud "ha reconocido desde el primer momento que lo que ha ocurrido ha sido un error grave, lo que ya habla mucho del consejero"; aunque ha matizado que se trata de un error grave "no porque afecte de forma grave ni leve a la salud de estas personas, no, sino porque es algo que no debe ocurrir en un sistema de referencia como Osakidetza".
Por la parte contraria, el haber denunciado el caso antes de que el propio Gobierno vasco lo hiciera público ha supuesto un tanto evidente para EH Bildu, que ahora se centra en la exigencia de más explicaciones y el reclamo de responsabilidades.
Esto poniendo el foco en la posible ocultación de datos: "Desde el día 21-22 la Consejería de Salud ya sabe que tiene que proceder a revacunar, si no a todas, sí aparte de las personas afectadas, pero no dicen nada hasta el día 27 y no dicen nada hasta el momento en el que EH Bildu llama al consejero para preguntarle por estos hechos".
