El presunto jefe militar de la banda terrorista ETA, Garikoitz Aspiazu, aliasTxeroki, en una imagen de archivo

El presunto jefe militar de la banda terrorista ETA, Garikoitz Aspiazu, aliasTxeroki, en una imagen de archivo RTVE

Política

El exjefe de ETA Txeroki saldrá de la cárcel de lunes a viernes pese a ser condenado a 400 años

La Junta de Tratamiento de la cárcel de Martutene de San Sebastián propone este beneficio penintenciario pese a que arrastra varias condenas. Fuertes críticas de Covite, AVT y el PP

Bildu culpa al "Estado profundo" de la entrada en prisión de la abogada de presos de ETA Arantza Zulueta

A. Lardiés
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El Gobierno vasco ha concedido al exjefe de ETA, Garikoitz Aspiazu Rubina, Txeroki, un régimen de semilibertad de lunes a viernes con la obligación de volver a dormir a prisión en aplicación del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario, tal y como ha desvelado Efe. 

Txeroki (Bilbao, 1973) fue detenido en Cauterets (Francia) a finales de 2008. Desde entonces está encarcelado. Cuando fue arrestado se le consideraba el jefe de los 'comandos' de la banda terrorista. 

El etarra Garikoitz Aspiazu Rubina, Txeroki, durante un juicio. / EFE

El etarra Garikoitz Aspiazu Rubina, Txeroki, durante un juicio. / EFE

Entre otras cosas, Aspiazu Rubina es conocido por protagonizar una batalla interna dentro de ETA, en la que se enfrentó a otros líderes de la banda como 'Josu Ternera' o 'Thierry', que desembocó, además, en el atentado de la T-4 de Barajas de diciembre de 2006, perpetrado durante la negociación con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

Ahora, este líder de ETA, con varias causas pendientes con la justicia, es noticia porque saldrá de la cárcel de lunes a viernes. Y ello ocurre pese a que debe cumplir penas de 400 años de cárcel por participar en diversos atentados. 

Fuentes del Departamento vasco de Justicia y Derechos Humanos han explicado a Efe que la Junta de Tratamiento de la cárcel de Martutene de San Sebastián ha propuesto la aplicación del citado artículo en este caso.

El presunto jefe militar de la banda terrorista ETA, Garikoitz Aspiazu, alias Txeroki, cuando fue detenido.

El presunto jefe militar de la banda terrorista ETA, Garikoitz Aspiazu, alias Txeroki, cuando fue detenido. RTVE

Han precisado que no se trata de un tercer grado, sino de una fórmula intermedia dirigida a "la preparación" para la salida de prisión que se concede cuando el cumplimiento de la condena está ya muy avanzado.

Permite a los internos salir de prisión de lunes a viernes y volver a la cárcel solo para dormir durante estos días.

Para su concesión el interno debe entregar un 'plan de ejecución', en el que se acredite que va a trabajar o a llevar a cabo labores de voluntariado, con sus horarios correspondientes.

Ahora la Fiscalía de la Audiencia Nacional debe emitir un informe, que no es vinculante, por lo que la decisión final queda en manos del Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional.

Fuentes del Departamento Vasco de Justicia señalan que lo habitual es que no se revoquen este tipo de concesiones.

Txeroki está condenado a cientos de años de prisión por distintos atentados. En 2024 fue trasladado desde la prisión francesa de Lannemezan al penal de Martutene, en San Sebastián.

Garikoitz Aspiazu Rubina fue considerado jefe de ETA hasta su detención en 2008, fue condenado en 2011 a 377 años de prisión por la Audiencia Nacional, mientras que en Francia cumplía varias penas que suman más de 30 años.

Esta primera condena, de 377 años, le fue impuesta por el intento de asesinato de la exteniente de alcalde de Portugalete (Bizkaia) Esther Cabezudo, en febrero de 2002. La sala le condenó por 20 delitos de asesinato terrorista en grado de tentativa y otro de estragos.

En 2015 fue condenado por la Audiencia Nacional a nueve años de prisión por ordenar un atentado con coche bomba perpetrado el 26 de agosto de 2007 en Oropesa (Castellón), que causó daños materiales.

Además, en julio de 2018 volvió a ser condenado en España a 18 años de prisión por intentar matar con un paquete bomba en enero de 2002 a la delegada de Antena 3 en el País Vasco María Luisa Guerrero.

Aunque se le relacionó con el asesinato del juez José María Lidón, en noviembre de 2001 en Getxo (Bizkaia), Txeroki fue absuelto por falta de pruebas.

Quejas de Covite, AVT y PP

La decisión de conceder a Txeroki el régimen de semilibertad está generando reacciones entre las víctimas de ETA. 

Tal y como recoge Efe, el Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) ha denunciado este viernes que la política penitenciaria del Gobierno vasco con los presos de ETA "continúa avanzando, a toda prisa y sin disimulo, en la dirección marcada por EH Bildu" con el objetivo de "vaciar las cárceles".

La asociación de víctimas sostiene, en un mensaje difundido este viernes en su cuenta de la red social 'X', que la dirección marcada por EH Bildu y que en su opinión el Ejecutivo vasco sigue, en relación a los presos de la organización terrorista, es la de "vaciar las cárceles, con trampas al Estado de Derecho y sin exigir a los etarras arrepentimiento por sus crímenes". 

Es "un atropello al derecho a la Justicia de las víctimas del terrorismo", reprueba Covite.

En la misma línea, el presidente del PP de Euskadi, Javier de Andrés, ha afirmado en las redes que "el sistema penitenciario vasco está amnistiando a los presos de ETA por la vía de los hechos".

También la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) ha reaccionado a la decisión que tilda de "varapalo" para los damnificados por el terror porque "el Estado nos da a espalda". 

El colectivo asegura que "el artículo 100.2 se ha convertido en un tercer grado encubierto, una herramienta  legal que permite flexibilizar el régimen penitenciario de quienes no cumplen los  requisitos necesarios para acceder al tercer grado ordinario". 

Explican desde la AVT que "en los últimos meses hemos visto cómo sanguinarios terroristas como ‘Gadafi’ y ahora  ‘Txeroki’ se ven beneficiados por esta artimaña legal".

Y añaden que "esta situación no es un hecho aislado, sino la consecuencia de una política  penitenciaria que, desde hace años, deja atrás a las víctimas".