El líder del PSE, Eneko Andueza, en la entrevista con Crónica Vasca.
Eneko Andueza: "Los socialistas fuimos víctimas el 3 de marzo pero otros manipulan la realidad"
"Cuando el departamento de Justicia concede un tercer grado a un preso de ETA, es con todas las garantías jurídicas"
Más información: Vitoria recuerda a las cinco víctimas del 3 de marzo y los cientos de heridos con una manifestación masiva
Recientemente ha habido una polémica por la concesión de terceros grados o beneficios penitenciarios a presos de ETA como, por ejemplo, Txeroki. Algunos como Covite hablan de "terceros grados fraudulentos". ¿Entiende la posición de las víctimas?
En primer lugar, evidentemente yo respeto al máximo los pronunciamientos que desde cualquier colectivo de víctimas se hayan dicho, como lo he hecho siempre. Faltaría más.
Desde el departamento de Justicia del Gobierno vasco se está haciendo un estricto cumplimiento de la ley, con los parámetros que se establecen para poder dar esos terceros grados. Vienen avalados por un expediente que redacta y gestiona una junta de tratamiento y que posteriormente, de acuerdo a lo que dice la ley, se aceptan o se deniegan.
Muchas veces se ha denunciado que son fraudulentos, pero después la Fiscalía efectivamente ha dado la razón al Gobierno vasco en cuanto a que eso está bien administrado. Cuando desde ese departamento se da un tercer grado, se da con plenas garantías jurídicas. Yo entiendo que duela.
Siendo honesto, es que a mí hay veces que también me puede doler como víctima de persecución política que he sido, pero estamos en un estado democrático y de derecho en el que ante todo hay que respetar la ley; y si eso es conforme a la ley, por mucho que nos duela, lo tenemos que hacer.
Respecto al 3 de marzo, el PSE acordó con el PNV reconocer el papel del Estado en estos sucesos, pero también las víctimas han sido bastante ante críticas con esto.
Sobre esto tengo que decir que ha habido partidos políticos que durante décadas han intentado instrumentalizar el hecho y han intentado manipular una realidad que es la que es. Es decir, un gobierno como el actual, que es un gobierno socialista, no puede pedir perdón en tanto en cuanto fuimos los socialistas los que fuimos víctimas de aquella barbarie.
Nosotros reconocemos la barbarie, condenamos la barbarie y condenamos los excesos de aquel gobierno tardofranquista que desde luego cometió una absoluta barbaridad. Pero intentar poner la pelota en el tejado de un gobierno socialista es, para empezar, retorcer la historia de lo que ocurrió.
La inmensa mayoría de la gente que estaba dentro de aquella iglesia y la que se movilizó durante aquellos días era gente perteneciente al movimiento obrero cercano o perteneciente a la Unión General de Trabajadores y a Comisiones Obreras. Y los cinco asesinados eran, en su mayoría, por no decir en su totalidad, emigrantes que habían venido desde otros puntos de España a ganarse un futuro mejor.
Algunos quieren retorcer la historia de tal manera que parezca que hay hechos que han sido una guerra o han sido un choque entre Euskadi y España. Y es mentira. Es mentira
Pero eso no se suele contar así...
Algunos le están intentando dar ese barniz independentista o abertzale que desde luego en aquel momento no estaba. Allí nadie estaba reivindicando ni la independencia ni nada por el estilo. Estaban reivindicando derechos laborales, estaban reivindicando la libertad de un país que empezaba a despertar y que empezaba a abrirse a una democracia.
Hay colectivos que están perfectamente dirigidos por gente del entorno de la izquierda abertzale que intentan cambiar el relato. Yo frente a eso me rebelo, la verdad es la que es y no puede cambiarse.
El líder del PSE, Eneko Andueza, consulta su teléfono antes de su entrevista con Crónica Vasca.
Salvando las distancias, la verdad que recuerda mucho a lo que pasó con el PNV reclamando al Gobierno central el perdón por el bombardeo de Gernika.
Efectivamente. Me parece que algunos quieren retorcer la historia. Con lo de Gernika hay un hecho que es muy evidente: los dos únicos fusilados que ha habido en Gernika después de la guerra civil fueron dos socialistas.
Algunos quieren retorcer la historia de tal manera que parezca que hay hechos que han sido una guerra o han sido un choque entre Euskadi y España. Y es mentira. Es mentira.
En el caso de la guerra civil y de Gernika fue una guerra civil entre el fascismo, de los militares sublevados, contra un gobierno democrático que era el gobierno de la República. Y en el caso del 3 de marzo fue un acto de exceso policial de un gobierno tardofranquista contra el movimiento obrero. Esos son los términos justos en los que hay que hablar.
Parece que con la memoria estamos abocados al enfrentamiento.
La hemeroteca es lo que tiene. Dos años después de los acontecimientos del 3 de marzo, el PNV dijo que no era bueno secundar la huelga, que había que apostar por la concordia y que ellos hacían un llamamiento por rezar por los cinco fallecidos.