Los siete jóvenes que leyeron el lekuko de la Korrika en su 24.ª edición

Los siete jóvenes que leyeron el lekuko de la Korrika en su 24.ª edición @EstepanLauaxeta X

Política

Covite y Buesa piden a las instituciones retirar las subvenciones a la Korrika por las fotos de presos de ETA

Los colectivos de víctimas del terrorismo constatan que en la carrera de este año se exhibieron 38 imágenes de reclusos y culpan a AEK, la entidad organizadora: "Puede evitarlo pero lo tolera"

Más información: El PNV denuncia la falta de pluralidad en el manifiesto de la Korrika: "Eran jóvenes de Bildu"

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La Fundación Fernando Buesa Blanco y el Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) quieren que las instituciones vascas y navarras retiren las subvenciones públicas a la Korrika.

Ambos colectivos han constatado 38 imágenes de miembros de ETA exhibidas durante la edición de 2026 de la Korrika, una carrera en defensa del euskera que se celebra cada dos años con el propósito de recaudar dinero para la empresa Euskaraz Kooperatiba Sozietatea–AEK, dedicada a la enseñanza y alfabetización del citado idioma para adultos.

Xabier Atristain, Mikel San Argimiro y Balbino Sáenz, en la Korrika.

Xabier Atristain, Mikel San Argimiro y Balbino Sáenz, en la Korrika. Covite

La carrera consiste en recorrer todo el País Vasco, Navarra y el País Vasco Francés durante 11 días, con el objetivo de que una furgoneta de la organizadora, que siempre cuenta con un portavoz o maestro de ceremonias que ameniza el recorrido y anima a los corredores, y un grupo variable de personas estén realizando el recorrido en todo momento.

Tal y como detallan los dos colectivos en un extenso comunicado, la carrera está dividida en kilómetros y cada kilómetro es comprado por un colectivo o institución, lo que les permite llevar un testigo de madera (“lekukoa”).

"Legitimación obscena"

Las entidades firmantes del citado comunicado denuncian que, una vez más, "esta carrera promovida por AEK ha sido utilizada como un escaparate obsceno de legitimación del terrorismo, pervirtiendo por completo su objetivo de reivindicar el uso del euskera".

Además de las 38 imágenes de miembros de ETA exhibidas que han podido documentar las dos organizaciones firmantes de este comunicado, aseguran que han detectado cuatro casos de portavoces de la Korrika que han reivindicado abiertamente la excarcelación de los presos de ETA.

En este sentido, estas asociaciones de damnificados por el terrorismo destacan que entre los episodios más graves de esta edición de 2026 figuran la cesión del testigo a tres miembros de ETA en San SebastiánBalbino Sáenz, Mikel San Argimiro y Xabier Atristain—; la cesión, en Bilbao, del testigo a la portavoz de SARE, Bego Atxa, y al hijo del miembro de ETA fallecido Kepa del Hoyo.

También citan la utilización, en Pamplona, de un niño que portó el 'lekuko' con una camiseta con la imagen del miembro de ETA Patxi Ruiz, asesino de Tomás Caballero; y la lectura del mensaje final de la Korrika por parte de Aitzol Gil de San Vicente Pla, hijo de quien fuera jefe de ETA David Pla, hoy enrolado en la dirección de Sortu, formación heredera de Batasuna y matriz de EH Bildu.

Las entidades firmantes subrayan que su denuncia "no va dirigida contra quienes participan en la Korrika de buena fe en defensa del euskera, sino contra quienes instrumentalizan esta carrera para exaltar a miembros de ETA y contra la organización que lo permite"

"Moralmente inaceptable"

Tanto la Fundación Fernando Buesa Blanco como Covite consideran "moralmente inaceptable la instrumentalización simbólica de hijos de miembros de ETA para transmitir los mensajes de la entidad organizadora de la Korrika y portar el testigo de la carrera".

"Ningún hijo es responsable de los crímenes de su padre, pero convertir esa circunstancia en un elemento de propaganda dentro de la Korrika es indigno e inmoral, y supone una nueva forma de blanqueamiento del terrorismo y de humillación a sus víctimas".

Las víctimas recuerdan que durante la lectura del mensaje final de la Korrika, la portavoz de AEK señaló del hijo de David Pla que "vivió hasta los siete años" en San Sebastián y después "llegó a Iparralde como consecuencia del conflicto político y fue un niño con mochila", como se conoce a los hijos de presos de ETA bajo la política de dispersión.

"Blanqueamiento"

Para Covite y la Fundación Buesa, "esto supone una evidente concordancia con el mensaje de blanqueamiento del terrorismo que difunde la izquierda abertzale".

A juicio de las entidades firmantes del manifiesto "estos hechos no son episodios aislados ni inevitables. Muy al contrario: son posibles porque la entidad organizadora, AEK, los tolera".

Arguyen que "la excusa de que 'no se puede controlar todo' ha quedado definitivamente desacreditada en esta edición" porque "AEK ha demostrado que sí puede intervenir y fijar límites cuando quiere hacerlo".

Las entidades firmantes recuerdan, además, que "la Korrika no es una iniciativa pública, sino una iniciativa privada organizada por AEK, que sin embargo sigue recibiendo respaldo económico, institucional y político por parte de numerosas administraciones públicas".

Por ello, consideran "inaceptable que las instituciones sigan subvencionando, patrocinando o comprando kilómetros de una iniciativa en la que se permite, una edición tras otra, la exaltación del terrorismo de ETA mediante quienes fueron sus miembros".

"Condenar estos hechos ya no es suficiente. Hay que pasar de las palabras a la acción. Cada institución pública que continúe financiando la Korrika pese a todo lo que ocurre en ella está contribuyendo a legitimar esta perversión moral", denuncian las entidades firmantes.

Las subvenciones

Por todo ello, la Fundación Fernando Buesa Blanco y Covite exigen al Gobierno vasco, a las diputaciones forales, al Parlamento Vasco, al Gobierno de Navarra, al Parlamento de Navarra, a los ayuntamientos y al resto de entidades públicas que dejen de subvencionar el evento.

En concreto, les piden que "suspendan cualquier fórmula de colaboración económica con la Korrika mientras AEK no condene de forma clara y pública todos los actos de apoyo a miembros de ETA producidos en el marco del evento y adopte medidas concretas y eficaces para impedir que vuelvan a repetirse".

Por último, las entidades firmantes subrayan que su denuncia "no va dirigida contra quienes participan en la Korrika de buena fe en defensa del euskera, sino contra quienes instrumentalizan esta carrera para exaltar a miembros de ETA y contra la organización que lo permite".

"Mezclar la legítima defensa de una lengua con el apoyo a quienes cometieron asesinatos y otros crímenes terroristas es indecente, inmoral y profundamente ofensivo para las víctimas del terrorismo y para cualquier sociedad democrática", concluyen.