El lehendakari, Imanol Pradales, junto a los impulsores de Basordas en la central de Lemoiz.
Pradales presenta el nuevo uso de la central de Lemoiz: "Aquí estarán los primeros lenguados 'made in Euskadi"
El lehendakari acude a los terrenos de la central nuclear que nunca funcionó para presentar el proyecto que va a desarrollarse: "Esto es mucho más que una piscifactoría". Está previsto que se inviertan 170 millones y se generen 200 empleos
Más información: El Gobierno vasco reactiva la piscifactoría de la central de Lemoiz con 26 millones hasta 2029
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El proyecto para la antigua central nuclear de Lemoiz, que nunca llegó a funcionar por las amenazas de ETA, ya es una realidad. El propio lehendakari, Imanol Pradales, ha presentado in situ un plan que va a servir para generar "los primeros lenguados 'made in Euskadi'", según sus propias palabras.
Los 8 millones de metros cúbicos de cemento y mil toneladas de hierro que componen la vieja central van a tener un nuevo uso que ya era conocido pero que el jefe del Gobierno vasco ha explicado este lunes. Se trata de un movimiento más que simbólico, que de alguna manera deja atrás los años del terrorismo.
"La Central de Lemoiz nos evoca un pasado de dictadura, terrorismo y desarrollismo salvaje. Es una herencia incómoda y muy compleja que nos corresponde gestionar", ha expuesto Pradales.
"Esto es mucho más que una simple piscifactoría", ha dicho, porque "es un proyecto que aspira a ser referente a nivel internacional, que aúna I+D+i, talento y la tecnología más avanzada". Sostenible económica, social y medioambientalmente.
A su juicio, se trata de "un proyecto para las próximas décadas, con una inversión público-privada de más de 170 millones en los próximos 10 años. Un proyecto integral, que abarca gran parte de la cadena de valor del proyecto, desarrollo, genética, cría, engorde, preparación y transformación del lenguado".
El lehendakari, Imanol Pradales, presenta el proyecto Basordas para la central de Lemóniz.
"Su producción nace con vocación de seguridad alimentaria y exportadora, y nos permitirá disponer de los primeros lenguados “made in Euskadi” para el año 2030. Contribuirá a recuperar la zona y a generar unos 200 empleos altamente cualificados de forma directa".
Asimismo, el lehendakari ha explicado que el proyecto "trabajará codo con codo con nuestras universidades y centros de investigación, generará sinergias con empresas del sector biotecnológico, y desarrollará actividades de transformación y economía circular".
Pradales ha rematado su intervención diciendo que "es hora de abrir un nuevo ciclo para este espacio de Lemoiz". "De hacer que sea un símbolo de transformación colectiva, y no la cicatriz de tiempos oscuros".
El desarrollo de este proyecto es el resultado de un proceso de planificación sostenido en el tiempo, que ha incluido análisis técnicos, estudios de viabilidad y un proceso de contraste con el sector privado.
Este trabajo ha permitido identificar en Lemoiz un emplazamiento con condiciones óptimas para el desarrollo de actividad acuícola, tanto por sus infraestructuras existentes como por su acceso a agua de mar y disponibilidad de espacio para albergar proyectos de escala industrial, como el que desarrollará la empresa adjudicataria Aquacría Basordas.
Sea Eight, el negocio de acuicultura sostenible de Atitlan Grupo Empresarial, lidera el proyecto Basordas presentado este lunes. Por ello, en el acto de presentación, el cofundador y consejero delegado de Atitlan, Aritza Rodero, y el consejero delegado de Sea Eight, Jaime León, ha acompañado al lehendakari.
Para el consejero delegado de Atitlan, “el proyecto de Basordas combina la visión de Sea Eight por levantar un complejo de referencia internacional con la apuesta del Gobierno Vasco por fortalecer el tejido industrial y social de Euskadi”.
En la misma línea, el consejero delegado de Sea Eight ha destacado que “existen sinergias de gran valor con el ecosistema de innovación e investigación del País Vasco”.
Por último, la consejera de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca, Amaia Barredo, ha señalado que este primer proyecto para el desarrollo del ámbito de Basordas busca "transformar una ruina en una planta integrada y sostenible" que tendrá un destacado impacto en el sector alimentario, pero también económico e industrial.
Imagen de la central de Lemoiz.