Periodista de formación y con una amplia trayectoria dentro del Partido Popular —fue diputado general de Álava entre 2011 y 2015 o delegado del gobierno en Euskadi desde 2016 a 2018—, Javier de Andrés (Vitoria, 1967) va camino de los tres años al frente del PP vasco.
Caracterizado por su perfil moderado dentro del Partido Popular y con un fuerte arraigo alavés, de Andrés recibe a Crónica Vasca en el Parlamento de Vitoria para responder —con su habitual estilo directo y sin pelos en la lengua— a cuestiones como la vivienda, el matrimonio de PNV y PSE-EE, la gestión de los presos de ETA por parte del Gobierno vasco o la exigencia del euskera en las OPE.
¿Cómo valora los dos años del Gobierno de Imanol Pradales?
Lo que veo en este gobierno es mucha continuidad con lo que habíamos visto antes. El PNV sigue con el mismo modelo, muy cómodo para ellos, muy clientelar. Hemos visto cómo han seguido aumentando el número de asesores, siguen con sus gastos superfluos, una multiplicidad de sociedades públicas porque, por ejemplo, las sociedades públicas cuadriplican a las de Cataluña, que es una comunidad más de tres veces más grande que la nuestra.
Galicia nos ha superado en exportaciones y Andalucía ha confirmado el 'sorpasso' a Euskadi en empresas tecnológicas con 11 millones más de facturación. Estamos viendo cosas que exigen cambios y no se están produciendo. Eso tiene que cambiar porque sino los resultados seguirán siendo los mismos y son malos.
¿Y la entente PNV-PSOE, qué tal va?
Esa va bien porque precisamente en estas cosas ellos se entienden. Hay un acuerdo que compromete a los dos partidos en el Congreso de los Diputados y en el Parlamento vasco. Uno mantiene a Sánchez y el otro a Pradales, con lo cual, ahí tienen una garantía.
El coste de la vivienda en el País Vasco está expulsando a los jóvenes y al que no, lo condiciona para que se queden en casa de sus padres; y por ese motivo somos la comunidad autónoma con la edad de emancipación más tardía, por encima de los 30 años
Según el Sociómetro de esta semana, el problema principal para la ciudadanía en Euskadi es la vivienda. ¿Qué diagnóstico hacen de lo que ha hecho o está haciendo el Ejecutivo de Pradales y qué propone el PP en esta materia?
Alfonso Alonso consiguió sacar adelante 20.000 viviendas en ocho años en Vitoria. Eso es mucho más que todo lo que están prometiendo para el conjunto del País Vasco. Aquí se hicieron y se resolvió el problema de la vivienda en la ciudad.
Es verdad que ahora hay un encarecimiento y que tendría que responderse de una forma semejante. ¿Cómo? Incrementando la oferta. Esto es la ley de la oferta y la demanda. El problema es que hay pocas viviendas en venta y en alquiler y eso eleva el precio.
Lo que están haciendo es lo que resulta más inconveniente. Si pones limitaciones a los que van a alquilar su vivienda y les das inseguridad, no ponen la vivienda en alquiler y suben los precios. Si resulta, como ha pasado en Vitoria, que se reduce el suelo disponible, sube el precio y hay una serie de problemas que están vinculados a las dificultades que se ponen, precisamente, para que haya más oferta y tenemos un problema de oferta.
Otro de los problemas que más preocupa a los vascos es Osakidetza y su funcionamiento. ¿Qué diagnóstico hace?
Hay un deterioro de los servicios públicos en general. Se está gastando en otras cosas. Hay una serie de decisiones de carácter socialista que se han ido aprobando en esta legislatura para que el dinero se destine a ayudas.
Hay menos dinero para una demanda creciente porque hay un envejecimiento de la población que requiere más cuidados sanitarios y no se atiende, pero no solamente es eso, es que tampoco están mejor las carreteras, los ferrocarriles y otras tantas cosas.
Alfonso Alonso consiguió sacar adelante en Vitoria 20.000 viviendas en ocho años. Eso es mucho más que todo lo que están prometiendo para el conjunto del País Vasco
¿Qué saca en claro del pleno monográfico que se celebró esta semana en el Parlamento vasco? ¿Considera que ha servido para algo?
El pleno lo que hizo fue poner las cartas boca arriba en la posición y en las inquietudes electorales de cada uno. Yo lo vi más desde esa perspectiva que a efectos de que tenga resultados prácticos.
Vi a Bildu haciendo una propuesta muy genérica porque no quiere comprometerse con nadie porque quiere alcanzar cualquier electorado y vi a PNV y PSE muy nerviosos, se centraron en atacar a Bildu.
La eficacia del pleno es muy escasa. Vimos que PNV y PSE siguen convencidos de que su política es la adecuada y los hechos vienen a demostrarlo porque el coste de la vivienda en el País Vasco está expulsando a los jóvenes y al que no, lo condiciona para que se queden en casa de sus padres y por ese motivo somos la comunidad autónoma con la edad de emancipación más tardía, por encima de los 30 años.
¿Qué ocurre con la seguridad en Euskadi? El Gobierno vasco dice que es una "prioridad", pero da la sensación de que la percepción de la ciudadanía es que existe un aumento de la inseguridad.
Hay que preocuparse mucho de lo que considera prioridades porque en cuanto es una prioridad del Gobierno vasco es porque tenemos un problema gordo ahí. En cuanto lo cogen como prioridad es un desastre.
En el caso de la seguridad, la plantilla de la Ertzaintza es insuficiente porque faltan 1.200 agentes para llegar a los 8.000. Hay una desautorización de la Ertzaintza como policía que tiene que actuar y respetar sus actos y hay una normativa legislativa que es muy tolerante, por ejemplo, con las armas blancas y con los reincidentes.
Eso es culpa del PNV, pero en colaboración con el PSOE en el Congreso de los Diputados, que no aceptan tramitar las leyes que el PP ya ha aprobado en el Senado y que ni siquiera se quieren debatir en el Congreso.
Javier de Andrés, presidente del PP vasco
¿Cómo valora la actuación del Gobierno vasco en el asunto de las prisiones vascas y, más en concreto, la gestión de los presos de ETA?
Es un hecho lamentable e inmoral. Ahora mismo hay 500 presos vascos que no están en Euskadi. Ya no le importan a nadie porque no son de ETA.
Lo mismo pasa con la aplicación del segundo grado, del tercer grado, del 100.2 y con todos los beneficios penitenciarios. La realidad es que hay manga ancha para ir soltando a los presos porque hay un acuerdo con Bildu para que el PSOE cumpla su parte, que consiste en soltar a sus presos para que siga apoyando a Sánchez.
Sigue habiendo una intimidación importante y eso condiciona la libertad de la sociedad. Por ejemplo, ir con la camiseta de la selección española en el País Vasco no es fácil porque te arriesgas a que te rompan la camiseta o que te rompan la nariz
¿Cómo se explica que los partidos nacionalistas acumulen cada vez más voto y, en cambio, el sentimiento independentista sea cada vez más bajo?
Es una paradoja que no es fácil de entender, me gustaría saberlo. Lo que creo es que en el País Vasco hay un condicionamiento del voto muy importante porque aunque estemos más tranquilos, sigue habiendo una intimidación importante y eso condiciona la libertad de la sociedad. Por ejemplo, ir con la camiseta de la selección española en el País Vasco no es fácil porque te arriesgas a que te rompan la camiseta o que te rompan la nariz.
Eso condiciona y es lo que llevamos viviendo mucho tiempo y sigue así. De hecho, hay un partido político que no lo condena. Hay agresiones a ertzainas, a personas, a cualquiera que vaya en contra de su modelo totalitario y de su propósito ideológico. Eso tiene su traslación y lo estamos viendo también a efectos electorales. Y, sobre todo, condiciona la libertad de expresión y cuando no hay libertad de expresión, el mundo no es enteramente libre.
¿Cuáles son las perspectivas del PP para el largo ciclo electoral que viene?
Aspiramos a crecer y lo hacemos con la convicción de que somos muy útiles para el País Vasco porque somos el único discurso que no es de izquierdas.
Al PNV lo vemos enganchado con las izquierdas y hay mucha gente a la que no le conviene. Hay mucha gente que es profesional, que es autónomo, que tiene un piso en alquiler y que todo esto que se está haciendo sabe que le viene muy mal. Es decir que votar al PNV le perjudica.
No es normal que haya una sociedad en la cual el peso político del centro-derecha no tenga más relevancia. Queremos dejar bien claro cuál es nuestra posición y estamos planteando un antagonismo entre izquierda y derecha y en ese espacio tenemos un área muy grande para poder crecer.
En las últimas semanas, una de las grandes polémicas tiene que ver con la reforma de la Ley de Empleo Público y las exigencias del euskera en las OPE, ¿cómo lo ve el PP?
Veo que los nacionalistas, dentro de sus obsesiones, no quieren ser conscientes de que el número de profesionales que son capaces de acreditar una titulación en euskera no alcanza a las exigencias del gobierno. Es decir, en todas las oposiciones que se hacen se marca unos niveles de exigencia del euskera que la sociedad vasca no puede cubrir. Por eso hay tanta eventualidad, un 40%.
También hay mucha gente que se acaba marchando y hay buenos profesionales que no vienen. Es decir, es un filtro que perjudica a los servicios públicos, a la administración y a los ciudadanos vascos.
El que lleva dirigiendo el sistema de enseñanza vasco tendría que dar alguna explicación de por qué motivo no hay profesionales suficientes que puedan acreditar el euskera en la medida que se exige. Nosotros somos partidarios de que el nivel de exigencia del euskera en la administración sea parejo a la realidad lingüística que puedan ofrecer los profesionales y la propia sociedad y eso no pasa.
En todas las oposiciones que se hacen se marca unos niveles de exigencia del euskera que la sociedad vasca no puede cubrir
¿Cree que va a salir algo del diálogo entre PNV, PSE y Bildu para un nuevo Estatuto Vasco?
No lo sé porque a nosotros no se nos convocan a esas reuniones, lo que me hace pensar que realmente no tienen mucho interés en sacarlo adelante, sino que lo que quieren realmente es crear lío, frustración e incomodidad. Siempre es un proceso inacabado el de la relación de Euskadi con el conjunto de España.
En otras comunidades o a nivel nacional se habla mucho de la utilización de los medios públicos por parte del poder. ¿Cómo ve el funcionamiento de EiTB en Euskadi?
El caso vasco es distinto al de otros lugares de España porque quien gobierna no manda en EiTB. En la Televisión Pública Vasca ya no manda el PNV, ni tampoco el PSOE, manda Bildu. Pero no solamente en EiTB, hay muchas cosas que se le han ido de las manos al PNV y la educación, la univerdad o la Korrika están también controladas por Bildu. Los espacios en los cuales antes el PNV tenía un liderazgo importante lo ha perdido.
El Mundial de Fútbol ya está en marcha. De cara al de 2030, ¿qué le parece la propuesta de las instituciones vascas de una sede conjunta Bilbao-San Sebastián?
No sé qué pensará la FIFA. Creo que la FIFA tenía más o menos claro que Bilbao, con toda seguridad, iba a ser sede y San Sebastián pienso que tenía muchísimas posibilidades.
Esta fórmula no sé si encaja porque, cuando se decide una sede, es para que los países y visitantes que vayan a venir puedan hospedarse y pasar la fase allí, no tener que estar haciendo traslados. Parece que ni Bilbao, ni San Sebastián tienen muchas ganas de recibir al Mundial.
