El PNV ha celebrado el 131 aniversario de su fundación con una ofrenda floral, aurresku de honor y un acto político junto a la estatua del fundador del partido, Sabino Arana, en los Jardines de Albia de Bilbao.
La cita, que se repite desde 1895, ha reunido a una amplia representación de la formación jeltzale, entre los que han estado el lehendakari, Imanol Pradales, y el presidente del PNV, Aitor Esteban.
Enfocados en conmemorar sus 131 años de historia "dedicados a la construcción de Euskadi", los nacionalistas vascos han llegado a este aniversario en un momento un tanto delicado.
Al tiempo que se disputa la hegemonía en Euskadi con EH Bildu —con dos grandes citas electorales en 2027 y 2028—, el PNV no ha logrado tachar de la lista un asunto esencial antes de las vacaciones de verano.
Pese al acuerdo entre los Gobierno vasco y central, la Comisión Bilateral no se celebrará este mes de julio y se ha aplazado para después del periodo estival.
Una vez más, el calendario establecido no se cumplirá. Ya pasó a finales de 2025, cuando para entonces, la totalidad de las materias pendientes deberían haberse transferido para completar así el Estatuto de Gernika.
Los jeltzales, que ya avisaron al presidente, Pedro Sánchez, de que no acudirían a esta reunión si no había acuerdos "de calado", acordaron "de común acuerdo" con el Ejecutivo central aplazar dicho encuentro.
Así, con transferencias como la gestión económica de la Seguridad Social sobre la mesa, el PNV tendrá que esperar hasta después de verano para seguir negociando este asunto.
El presidente del PNV, Aitor Esteban, en una imagen de archivo
Con Bildu pisando los talones
En paralelo, el PNV afronta un momento decisivo con la vista puesta en las elecciones forales y municipales del próximo año y las autonómicas de 2028.
Los nacionalistas vascos saben que se juegan mucho, más teniendo en cuenta los resultados de los últimos comicios autonómicos, en los que empataron a escaños con la formación abertzale y los sacaron apenas 30.000 votos de distancia.
Además, el PP vasco también tiene puesta la vista en el votante del PNV. Ya lo han dicho en más de una ocasión y en una reciente entrevista en El Correo, el presidente del PP vasco, Javier de Andrés, reconocía que comparten "sociológicamente un espacio común" con gente del PNV.
"Gente que le sigue votando a pesar de que le perjudica subiéndole los impuestos y le limita su actividad comercial, su actividad inversora y sus posibilidades de desarrollo profesional. Ahí es donde está nuestro electorado y ahí es donde tenemos que presentar una alternativa. La situación en el País Vasco es muy distinta al resto de España", ha asegurado.
